Triumph Motorcycles presentó en Chile la Bobber TFC

por Claudio Marfful

Un modelo con el cual debuta en el país la gama más exclusiva del fabricante británico, denominada Triumph Factory Custom (TFC). Estrenada en el último Salón de Milán, es la tercera variante de la familia, que integran también Thruxton TFC y Rocket 3 TFC.

La motocicleta ofrece una significativa actualización en su motor bicilíndrico de 1.200 cc, con un alza de 13% en la potencia, hasta 86 hp, y un aumento de 4% en el par, que ahora llega a los 110 Nm a las 4.000 rpm.

Otro avance que la hace más ágil es el ahorro de 5 kilos respecto de la Bobber, fruto de la incorporación de diversos componentes más ligeros en el interior del motor y otras piezas tales como la batería, el escape y la carrocería.

El chasis y el basculante negros se combinan con la fibra de carbono de los paneles laterales rematados con el emblema TFC. El guardabarros delantero cuenta con soportes en el mismo material y es más corto que el de la Bonneville Bobber convencional.Entre otros componentes exclusivos, se hallan sus semimanillares con puños en relieve, que le aportan una ergonomía y una posición de conducción decididamente deportivas, que resaltan su musculosa silueta.

También se incorporan suspensiones Öhlins —horquilla invertida de 43 mm y amortiguadores traseros, ambos ajustables— y frenos Brembo exclusivos para este modelo. Del mismo proveedor son los caliperes radiales M50 monobloque de cuatro pistones, el doble disco flotante y la bomba de freno radial. El sistema lo complementan la maneta de freno MCS ajustable en recorrido.

La Bobber TFC incluye un panel de instrumentos digital, donde resaltan acabados y detalles tales como las esferas del cuadro de instrumentos con las siglas TFC.

Su pantalla está equipada con un sistema de menús al que se accede desde la piña del manillar y que cuenta, entre otras funciones, con odómetro, cuentarrevoluciones, indicador de marcha engranada, indicador de autonomía, nivel de combustible, consumo medio e instantáneo, reloj, dos cuentakilómetros parciales, indicador de mantenimiento y acceso a los ajustes del control de tracción.

La nueva iluminación de LED ofrece más visibilidad, menos consumo y mayor vida útil. El faro delantero cuenta con luces de conducción diurna (DRL) y está decorado por el característico escudo de Triumph. El sistema lo completan los intermitentes traseros dinámicos multifunción, los intermitentes delanteros compactos y una minimalista luz para la placa patente.

También equipa control de tracción desconectable; frenos antibloqueo (ABS); embrague asistido; acelerador electrónico, refrigeración líquida e inmovilizador de motor incorporado en la llave. A los modos de conducción Road y Rain de la Bobber, se suma el Sport.