Hyundai Staria 2.2 CRDI MT 11P 2022 – reinvención total y desde cualquier punto

En Rutamotor probamos el Hyundai Staria, la nueva alternativa para el transporte ejecutivo de la marca surcoreana. ¿Qué hay de nuevo con este actor?

por José Ignacio Gutiérrez

“Es como una nave espacial”. Esa fue la frase que más oí y leí cuando les mostré a mis amigos el Hyundai Staria, el minibús de 11 asientos que es el primer vehículo que me toca probar desde que me uní a a las filas de Rutamotor. Y agradezco la muestra de confianza de mi nuevo equipo, porque me permitió conducir por una semana un vehículo que hace mucho quería probar. ¿Por qué? Crecí en una familia de transportistas y estuve desde niño habituado a ser pasajero y luego conductor en vehículos como el Hyundai H100 -en configuraciones de 12 y 15 pasajeros- y más tarde los Iveco Daily, los Mercedes-Benz Sprinter y el Hyundai H1, antecedente directo de este vehículo que la marca surcoreana bautizó Staria y que arribó a Chile en septiembre pasado.

Hyundai Staria

Lo primero que habrá que decir, antes incluso de reparar en el futurista diseño, es que la denominación Staria es una evolución del nombre del citado antecesor. ¿Cómo así? Claro. Sucede que el que modelo que se dio a conocer en Chile como Hyundai H1 (llegó a partir del facelift de la primera generación), se llamó Hyundai Starex en la mayoría de los mercados. Entonces, este Staria toma naturalmente lo mejor de aquel, pero esta vez utilizando una actualizada plataforma -la N3 de Hyundai Motor Company- y se convierte en el primero vehículo de la saga en ser de tracción delantera. Desde ahí ya parten los grandes cambios.

El viejo H1.

En concreto, en Rutamotor recibimos la invitación para testear la versión de 11 asientos (en configuración 3+3+2+3), la única alternativa de la gama que se conduce con licencia profesional y que es a la vez la opción más modesta en materia de equipamiento. Su precio es de $ 30.928.100 (algo así como US 37.800).

Hyundai Staria: el diseño exterior

Sobre la mencionada nueva arquitectura, el Hyundai Staria se presenta en un formato realmente llamativo: destaca una trompa minimalista, que, en la zona baja lleva en un entramado homogéneo de figuras ovaladas que permiten la respiración del conjunto motriz. Los faros principales, en este caso solo del tipo halógeno, van en formato casi cuadrado y completan esa zona más baja de la nariz. Desde ahí hacia arriba viene lo más llamativo en el frontal del Staria. Y es que desde ese margen del tercio inferior, donde va el logo Hyundai, asoman capó y parabrisas en un trazo de una sola línea, casi en ángulo de 45º. Esto es, sin duda, lo que copa esa primera impresión para cualquiera que lo vea en la calle. Pienso que si a un niño le pidieran dibujar un minibús futurista, probablemente el resultado se parezca mucho a como es este nuevo Hyundai Staria.

Hyundai Staria

Por el costado, esa esencia de vehículo a la vanguardia en temas de diseño, también se palpa con nitidez. La superficie vidriada es realmente amplia y, si se le pone atención, el paño completo tiene una particular forma de bala, lo que aporta dinamismo desde el punto de vista estético. Más allá de las interpretaciones propias, estas ventanillas son particularmente bajas, de manera que tanto para el conductor como para los pasajeros la visión hacia afuera es muy generosa, incluso para objetos bajos que puedan estar alrededor del vehículo. Ganan el estilo y la seguridad; los de adelante y los de atrás.

En la zaga, en tanto, nuevamente se perfila una vista en la que la superficie cristalizada es algo mayor que la de las latas. La luneta aparece flanqueada por las luces principales, que están en formato vertical y cayendo por el último pilar. Otra vez se trata de faros halógenos, aunque llevan un entramado interior cuadriculado que los hace lucir casi como si fueran de tipo LED.

Hyundai Staria

A sabiendas de que el diseño es algo siempre subjetivo, me tomo la licencia de opinar que el Hyundai Staria luce muy bonito. Varios también me lo dijeron. Y es que más allá de que esta se trate de la versión de acceso, de todas formas se percibe mucho trabajo y buen gusto en cada trazo. Es evidente que de inmediato uno piensa que si se sumaran elementos más premium, como las llantas de aleación (estas son de acero y de 17″), el conjunto podría ser incluso mucho más atractivo. Eso sí, esos elementos -incluidos la banda LED que recorre el frente- están disponibles pero en las versiones más lujosas de nueve y siete plazas.

Puertas adentro

En el interior, sentado en el puesto del conductor, la primera sensación que me da es nuevamente la de sentirme al volante de un vehículo súper moderno, pero a la vez carente de elementos de equipamiento. Por ejemplo, sorprende de entrada la posición de manejo, que es muy cómoda gracias en parte a lo ya dicho: la visión frontal y lateral es espléndida. Así también, la marca innovó en la forma en cómo se posiciona el panel de instrumentos respecto del volante. En este Staria pasa algo similar a lo visto en formatos como el i-Cockpit de Peugeot, es decir, la información relativa a la conducción no se ve a través de la medialuna del volante, como pasa en la mayoría de los vehículos, sino que va por encima del mismo timón. El cluster es totalmente digital y tiene una pantalla central monocromática de 4,2″. La butaca también resulta ser muy confortable y tiene ajuste de altura, lo que permite hacer muchos kilómetros sin que el conductor resienta el viaje. Otro ingrediente está dado por el hecho que la plaza del medio de la primera fila es abatible, lo que entrega la opción de que se gane espacio para dejar dos bebidas y algunos objetos sobre ese respaldo.

Hyundai Staria

Todo lo anterior contrasta con ciertos elementos que no calzan con ese cariz de modernidad. El primer punto es la conectividad, ya que este Staria de 11 asientos no posee una pantalla central táctil ni mucho menos, y en su lugar hay una radio AM/FM que apenas permite enlazar un dispositivo mediante Bluetooth. El retrovisor central también asoma como un elemento anticuado, puesto que no posee función antirreflejo. Otro punto que pudo haberse trabajado mejor, es que el tablero posee dos especies de bandejas -una delante del panel de instrumentos y otra en la parte del medio- que resultarían útiles para dejar objetos pequeños, si es que no fuera por que las bases son de plástico duro e impiden la buena sujeción de elementos. Las luces de lectura también son con ampolletas halógenas amarillentas, mientras que el espacio habitualmente destinado a dejar los anteojos, no se abre. El volante si bien es de plástico, ofrece ajustes de altura y profundidad, lo que incide en esa destacada ergonomía para quien conduzca.

Atrás

Para los pasajeros la comodidad también es el sello distintivo. Los asientos en general están bien mullidos, poseen apoyacabezas y cinturones de seguridad de tres puntos en todas las filas. Asimismo, si adelante hay dos conectores USB, atrás hay cuatro más: dos ubicados en el medio para los pasajeros de la segunda corrida y dos más en los pilares C, para los dos ocupantes de las butacas de la tercera fila o bien para los tres de la última fila (siempre y cuando tengan un cable más largo). La última corrida de asientos también tiene un respaldo con buena reclinación.

Moverse por el interior del Staria resulta sencillo, porque las dos puertas correderas son de boca ancha y también porque los asientos de la segunda fila cuentan con tiradores traseros en los dos costados para que quien vaya en las últimas plazas pueda deslizar los asientos hacia delante y así salga del vehículo. En la práctica, aquí no es necesario esperar que el conductor baje para evacuar. El aire acondicionado es independiente para los pasajeros y puede controlarse mediante botones puestos por sobre la puerta de corredera del lado derecho.

De paseo en el Hyundai Staria

Y al manejar el Hyundai Staria las sensaciones también resultan agradables. El motor se oye muy poco desde dentro y la buena visión (otra vez) inspira confianza al desplazarse por la ciudad. Me pareció que el pedal de embrague suelta demasiado arriba (esta es la única de las cuatro versiones que lleva caja manual), pero es algo a lo que uno tarda demasiado en acostumbrarse (y seguro que también que puede regularse). La palanca de cambios va al tablero y está muy al alcance para conservar ese ya mencionado rasgo de confortabilidad.

Hyundai Staria

En la carretera, la mezcla entre la buena insonorización y el notorio aerodinamismo del Staria, permiten que se viaje casi sin notar la velocidad. Habrá que estar atento para no salirse sin querer de los márgenes legales, porque el comportamiento, como se dijo, no acusa por ninguna parte los excesos.

El propulsor de este Hyundai Staria es el 2.2 litros turbodiésel de cuatro cilindros, un motor que desarrolla 174 caballos y 430 Nm de par máximo, entre 1.500 y 2.500 rpm. Estas cifras en la línea de las populares camionetas medianas evidentemente perfilan a este vehículo fabricado en Ulsan, Corea del Sur, como una alternativa más que solvente para moverse a plena capacidad. Cuando se viaja en sexta marcha y el velocímetro marca 120 los km/h, el tacómetro se estaciona en las 2.500 rpm. ¿Consumo en carretera? Tratándolo con aprecio, evitando desaceleraciones y aceleraciones sin sentido, se va en el orden de los 14,4 km/l (el estanque guarda 75 litros).

Hyundai Staria

El minibús tiene una altura de 1.990 mm. Además, posee una batalla de 3.273 mm.

Cabe mencionar que el Hyundai Staria mide 1.990 mm de alto (y 5.254 mm de largo por 1.997 mm de ancho), de forma que puede entrar en la mayoría de los estacionamientos subterráneos. Se agradecen los sensores de estacionamiento traseros, que suplen la falta de visión trasera propia de este tipo de vehículos (ya no pega el espejo convexo sobre la luneta) y permiten estacionar con bastante facilidad. Otro punto no menor, es que el nuevo Staria cuenta con un estándar de seguridad dado por cuatro frenos de discos (adelante ventilados y atrás sólidos), por controles de estabilidad y de tracción y por cuatro airbags. No hay, eso sí, ningún tipo de asistencia a la conducción.

En suma, me parece que este Hyundai Staria es un producto muy noble. Por su diseño, comodidad y rendimiento, resulta una herramienta de trabajo muy dócil y querible a medida que se hacen más kilómetros. Para los pasajeros las sensaciones igualmente son satisfactorias, principalmente porque es un vehículo modular, en el cual los parámetros -como por ejemplo la climatización- también están a su entero servicio. La destacada visión del exterior hace que para ninguno de los 11 que viajan a bordo de este Hyundai el viaje se haga realmente largo. Menos ‘¿cuánto queda?’; más ‘¿dónde vamos?’.