Así luce una transmisión tras casi 70 años y malos cuidados

por Christian Martinez

Todavía hay personas que desconocen que se deben cambiar los fluidos del vehículo, o se enteran que tienen que cambiar el aceite de motor porque encontraron el papel que lo dice perdido en la guantera. Y aunque esté guardado por años el vehículos, los aceites también tienen vida útil, se usen o no.

Y si el auto ha estado guardado (en realidad abandonado, como es este caso) por décadas, los resultados pueden llegar a ser nefastos. Uno de los colaboradores del sitio Jalopnik está contando su experiencia tras haber comprado un Willys CJ-2A de 1948, que estuvo guardado en un granero por muchos años, quien después de los resultados de la inspección visual, se encontró con una desagradable (pero no muy sorprendente) sorpresa.

El saber que había agua en el motor y la transmisión adelantaba que algo feo se veía venir, lo que se confirmó al abrir el drenaje de la transmisión manual y caja de transferencia, ya que después de casi medio litro de agua salió un barro café, con consistencia similar a la miel, lo que es nada bueno. En la caja de transferencia hubo una historia similar, pero con el líquido con un tono más oscuro.

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Después de pelear con lo que la corrosión había dejado de los pernos, y las capas de barro pegadas encima, lograron sacar, destapar y desarmar la transmisión. El resultado es simplemente “fierro pal kilo“, nada salvable.

Todos los engranes tienen pitting en mayor o menor grado (esos granos o poros de desgaste que se ven en los dientes) producidos por una mala calidad de tratamiento del acero (para endurecer la superficie) y seguramente un uso con un mal aceite. Aunque se ve como algo superficial, eso sin duda terminará por quebrar los dientes de los engranes, ya que además el agua de la caja empezó a oxidar las piezas. En otros engranes se ven poros muy grandes y puntuales, que corresponden a otro tipo de falla, pero también están relacionadas a la calidad del acero y la protección de los elementos de la caja. Y también hay otros detalles, como bolitas de acero que faltan en los rodamientos, y que deben andar sueltas dentro de la caja.

 

Técnicamente hablando, esa transmisión puede seguir funcionando, pero es difícil saber cuanto más podría durar, si media cuadra o 10.000 km más. Lo que es claro es que pronto la falla será catastrófica: se va a partir un diente, ese pedazo dando vueltas puede meterse entre otros dientes, quebrando o trabando partes en contacto… sin duda será una interesante anécdota para contar. Así que lo mejor es que revises la pauta de mantención del vehículo y veas cuando te toca el próximo cambio de aceite.