Porsche Taycan – Probamos el mejor automóvil (eléctrico) del mundo

por Gabriel Baeza

Hace algunos días, tuvimos la oportunidad de viajar a México y vivir una experiencia única, de conocer y poder probar a fondo el primer modelo 100% eléctrico de Porsche, el Taycan Turbo y Turbo S.

Gracias a la invitación de Porsche Latin America, viajamos a Ciudad de México, cumpliendo por supuesto con estrictos protocolos para cuidarnos del Covid19, y participar del test drive regional del espectacular modelo, estrenado mundialmente el año pasado, y que por fin podríamos conocer en detalle.

Un 911 de cuatro puertas

Para comenzar esta entretenida actividad, nos desplazamos desde Ciudad de México, hacia el complejo llamado Off-Road México, un centro de eventos donde podríamos conocer en detalles su diseño, desarrollo y principales características, para luego manejarlo y hacer algunas pruebas en pista con él.

Comenzando por su diseño, se trata de un estilizado modelo que rescata magistralmente las líneas del 911 y que logra una estilizada carrocería de cuatro puertas, logrando diferenciarse de su hermano Panamera.

Cuenta con unas dimensiones de casi cinco metros de largo (4.963 mm), un ancho de casi dos metros (1.966 mm), pero con una altura de deportivo, con apenas 1.381 mm. Su distancia entre ejes de 2.900 mm ayuda a que ofrezca un habitáculo más amplio de lo que parecería en primera instancia.

Logra un coeficiente de roce de apenas 0,22, que permite atravesar el aire sin apenas esfuerzo y mejorando la eficiencia de su tren motriz eléctrico en cualquier velocidad. Cuenta con tomas de aire laterales, que producen un efecto de “cortinas de aire”, para mejorar la aerodinámica.

Cuenta con detalles únicos y distintivos, como sus luces delanteras Matrix, con 84 LED que permiten una iluminación espectacular y que varía activamente, así como sus luces traseras horizontales y su spoiler de tres posiciones.

Interior único, pero muy Porsche

Si su exterior no pierde en ningún momento la esencia de la marca, al ingresar a su habitáculo nos pasara algo similar, aunque hay más detalles que nos llevan a entender que el futuro del automóvil será así.

Desde su tablero de instrumentos totalmente digital y curvo de 16.8 pulgadas, pero que mantiene la disposición de tres esferas principales, totalmente configurables, además de información por sus costados. El botón de encendido esta al lado izquierdo, como buen Porsche, aunque más cerca del volante, así como una pequeña palanca para moverse dentro de las opciones P,R, N y D.

Su volante es hermoso, deportivo, con los controles habituales, incluyendo el de los modos de manejo, solamente extrañándose las paletas del cambio. Bueno, es obvio al no tener velocidades que elegir (aunque si tiene dos velocidades, no hay manera de seleccionarlas manualmente).

Los materiales son impecables, aunque no tan lujosos como otros modelos de la marca, debido a que, por su carácter de vehículo eléctrico, cuenta con muchos materiales que afectan menos al medio ambiente, inclusive una opción de no tener nada de cuero natural en su habitáculo.

Esto no significa que no tenga una terminación impecable por todos lados, sino que son distintos y que están más preocupados de su impacto. Vemos también muchas pantallas, con una central de su sistema multimedia con Android Auto y Apple Carplay y su sistema PCM que nos permite configurar casi todo al alcance de la mano.

Abajo nos encontramos con otro panel táctil de 8.4 pulgadas, inclinado y que forma parte de la consola central, que deja además un espacio para almacenar objetos debajo de esta. Nos encontramos con portavasos, apoya codos y otra consola portaobjetos.

Sus asientos son muy deportivos, así como la posición de manejo, y atrás encontraremos dos amplias butacas, que opcionalmente se puede pedir un asiento de banca para tres pasajeros, aunque posiblemente sea suficiente así. El espacio es muy bueno atrás y esto se debe a que las baterías tienen un espacio especial para los pies del asiento trasero.

Otro de los beneficios de ser eléctrico, es que ofrece dos maleteros, el delantero de 81 litros y uno trasero de 366 litros, algo que no puede decir un 911. Para aumentar la sensación de amplitud, ofrece un enorme techo panorámico, aunque no ofrece ningún tipo de cortina, lo que podría ser molesto con sol muy fuerte.

Tren motriz de última generación

El Taycan es un modelo que nació como eléctrico desde sus primeros bosquejos, por lo que su plataforma fue diseñada desde un principio en conjunto con sus baterías. Estás están ubicadas en el piso, dejando un espacio para los pies de los pasajeros traseros, así como para lograr una distribución de pesos casi ideal, en conjunto con sus dos motores.

Con esto, permite una distribución de pesos de 49% adelante y 51% atrás, y un centro de gravedad que es inclusive un par de milímetros más bajo que el del un 911. Sus baterías se componen por 33 módulos de 12 celdas, por lo que, si llega a dañarse alguna, no es necesario cambiarla completa. También, la carga y descarga se hace por módulos, lo que incrementa la vida útil de esta.

Su capacidad total es de 93.4 kW, y tiene una capacidad de hasta 800 Voltios, lo que permite una velocidad de carga ultra rápida, cuando se enchufa a un sistema de carga directa. También se puede conectar a un sistema de carga alterna (la que se utiliza en los hogares normales), pero con este tipo de corriente topa un mayor tiempo, cercano a las 10 horas.

Cuenta con dos motores síncronos de tensión constante, uno en cada eje, además de ofrecer una caja de dos velocidades acoplada al eje trasero, para permitir una mayor aceleración o eficiencia, según la situación.

De las dos versiones que pudimos probar, el Turbo alcanza una potencia en conjunto de 680 cv y 850 Nm, mientras que el Turbo S sube hasta los 761 cv y 1.050 Nm, siempre aprovechando el modo Boost cuando requiere máxima aceleración. Las autonomías estimadas son de 450 km y 415 km aproximados en ambos modelos.

Chasis deportivo

Pero toda esta potencia también requiere un chasis acorde, y el nuevo Taycan ofrece muchos detalles especialmente pensados para ser un deportivo de verdad. Comenzando por su suspensión neumática adaptativa, permite ajustar la altura del modelo y la dureza, con lo que se puede variar entre un elevado confort hasta un chasis tremendamente deportivo.

También puede integrar un eje trasero direccional, el que ayuda a mejorar la agilidad a baja y alta velocidad, ya que puede girar en el mismo sentido que las delanteras o opuesto, según la velocidad a la que se circule.

No faltan tampoco el Porsche Dynamic Chassis Control, que compensa la inclinación de su carrocería gracias a sus estabilizadoras activas, así como el Porsche Torque Vectoring Plus, que también ajusta el comportamiento dinámico y la estabilidad, al ajustar distintos parámetros para mejorar su comportamiento deportivo y hacer que parezca algo realmente simple.

Para finalizar, los frenos ofrecen una capacidad impresionante de detención, gracias a unos discos de hasta 440 mm de diámetro con 10 pistones, que pueden ser de material cerámico compuesto, en conjunto con la retención que ofrece el motor en modo regenerativo.

Manejo en la vida real

Luego de conocer en detalle en Taycan, nos tocaba el momento de elegir uno dentro de la flota de 12 disponibles, entre Turbo y Turbo S, para dirigirnos a nuestra siguiente parada, en el Valle de Bravo. Como al día siguiente volveríamos al mismo punto, decidí subirme al Turbo, y dejar la versión más potente para el día siguiente.

Luego de ver un video antes de partir que nos daba varias indicaciones, conectamos el smartphone, ajustamos el destino en el navegador, y nos dispusimos a partir en nuestra caravana con destino al hotel Rodavento.

El primer tramo nos hace utilizar el sistema para elevar su chasis, para poder superar algunos lomos de toro, roderas y tramos de tierra y calles con piedras, algo que supera sin problemas, siempre y cuando no superemos los 30 km/h, ya que ahí volverá a su altura normal. Con esto, podremos cuidar su parachoques delantero y los bajos de su carrocería, aunque estos sean casi totalmente planos.

Ya entrando en la carretera, podemos empezar a disfrutar de sus distintos modos, Normal, Sport y Sport+, los que varían bastante su comportamiento dinámico, por la dureza de su suspensión y por la respuesta de sus motores.

En el modo normal, ya tendremos una reserva impresionante de aceleración en cualquier momento, acompañado de una suavidad y capacidad de absorción de los baches de la carretera sorprendentes, que nos hacen olvidar que vamos arriba de un deportivo.

En modo Sport, la suspensión se endurece, mejorando la sensación de deportividad, pero a costa de algo de comodidad, aunque sigue siendo más confortable de lo esperado, gracias a su buena distancia entre ejes. La respuesta es aún más intensa si aceleramos, aunque debemos mirar atentos el velocímetro, ya que la aislación apenas nos permite darnos cuenta de la velocidad.

Para finalizar en el modo Sport+, ahí tendremos la máxima aceleración y deportividad disponible, endureciendo la suspensión y recortando el recorrido de su acelerador al máximo, con una respuesta inmediata. También podremos ir viendo en su tablero de instrumentos, no solo la velocidad, sino la tracción y fuerzas G.

Las aceleraciones son impresionantes, con una linealidad que solo puede asemejarse al de motores de gran potencia y cilindrada, pareciendo un modelo mucho más liviano de lo que realmente es (el Taycan tiene un peso de más de dos toneladas), pero gracias al enorme torque, disponible en todo momento, hace que apenas aceleremos, alcancemos los 100, 120, 150, o más km/h.

Llegada a nuestro destino

Luego de más de 120 km recorridos, de tramos de autopista rápidos, tramos con curvas y finalmente algunos caminos secundarios, llegamos a nuestro destino donde pasaríamos una noche y disfrutaríamos de una nueva presentación del modelo. Al arribar, aun nos quedaba más de 70% de su batería y una autonomía de más de 310 km.  

Para el retorno al día siguiente, ahora si nos toco subirnos a la versión Turbo S, con la que podríamos recorrer los mismos caminos hasta llegar a una breve actividad en pista en el completo Off-road México. En el trayecto, aunque parecía difícil superar la potencia y capacidad de aceleración de la versión Turbo, los 80 cv y 200 Nm extras, se notan y ofrecen un empuje realmente difícil de explicar.

En los tramos donde pudimos acelerar algo más, y realizar las comparaciones con el Turbo, el Turbo S lograba superar la velocidad en los mismos tramos de aceleración, en tiempos muy pequeños y que a medida que más lo manejamos, cada vez nos acostumbramos más a su enorme capacidad de aceleración.

Ya al llegar a la pista, tuvimos como primera actividad la prueba máxima de aceleración con los Turbo S, aprovechando su modo Launch Control, en el que puede llegar desde 0 hasta 100 km/h en solo 2.8 segundos, y que luego también debíamos probar la máxima potencia de frenado, para quedar lo más cerca de unos conos especialmente colocados para esta prueba.

Aquí podemos ver uno de los grandes beneficios de este modelo eléctrico, y es que puede realizar estas pruebas de aceleración máxima una y otra vez, casi sin perder eficiencia. Los frenos tienen una capacidad de detención igualmente impresionantes.

Seguimos luego con unas vueltas en un circuito, donde pudimos comprobar la agilidad del Taycan, en curvas lentas, curvas más rápidas, vueltas en U y algunos tramos de aceleraciones máximas, donde demuestra que, aunque tiene un elevado peso, su bajo centro de gravedad, su tracción integral y su enorme potencia, permite una agilidad en este circuito y sobre todo, una experiencia deportiva típica de la marca. No por nada, logra un tiempo en Nurburgring de apenas 7:28, algo sobresaliente para un modelo eléctrico masivo.

Y así termino esta inolvidable experiencia de poder conocer este maravilloso modelo eléctrico de Porsche, el que no solo demuestra como será el futuro de la marca en algunos de sus modelos (ojalá no en los más deportivos tradicionales), sino como puede redefinir la experiencia de manejo, sin perder en ningún momento el tacto y deportividad que nos tiene acostumbrado la marca.

Cuesta no sorprenderse con lo bien que se maneja en cualquier situación, siendo cómodo o deportivo, eficiente o tremendamente eficaz, con un espacio para cuatro adultos, carga y una cantidad de tecnología que esta tan bien integrada, que apenas se entromete en su manejo. Y que hasta ofrece un suave sonido deportivo, que nos ayuda a extrañar algo menos el sonido de un motor a combustión interna.

Sin duda, debe ser el mejor automóvil que he manejado en mi vida, por todo lo que ofrece y como lo ofrece. Y que luego de manejarlo con más calma, termina de convencer por completo a cualquiera que tenga sus dudas y sea fiel a los motores tradicionales, porque estando a la vanguardia de la tecnología, no pierde ni un poco el placer de manejo que nos ofrece siempre un Porsche.