El nuevo Mercedes Benz GLC Diesel PHEV rinde hasta 200 km/litro, pero tiene una trampa

por Cristian Martinez

Mercedes Benz presentó el primer facelift de la actual generación del GLC, el crossover compacto superventas de la compañía. Entre las especificaciones del modelo, el rendimiento es lo que resalta a primera vista, ya que las cifras son impresionantes, casi de fantasía. Pero la verdad es que hay una pequeña trampa en ellas.

Este GLC es el hermano del nuevo Clase C, por lo que comparten mucha mecánica entre ambos. Todos los modelos tienen cierto grado de electrificación, siguiendo el compromiso de Mercedes Benz por avanzar hacia la electrificación total de su gama, desde sistemas semihíbridos hasta híbridos enchufables.

Estos últimos son los que logran unos rendimientos francamente impresionantes (aunque los semihíbridos no se quedan atrás, gracias a la ayuda del motor de arranque-generador). El detalle va en la batería de gran tamaño que incorporan (32 kWh, bastante para un híbrido enchufable), haciendo que durante las pruebas de eficiencia se mueva prácticamente impulsado sólo por el motor eléctrico. Por eso es que durante las pruebas, el GLC 300e y 400e rinden 125 y 167 km/litro en ciudad y carretera respectivamente, pero el diesel es quien se lleva los premios, con un rendimiento de 200 km/litro en carretera, y 143 km/litro en ciudad.   

Asi que en realidad estas versiones se comportan más cerca de ser un eléctrico 100% que un híbrido enchufable. Mercedes Benz lo sabe, conoce cuales serán las pruebas de eficiencia, sabe como ajustar el comportamiento del vehículo, y que ese rendimiento no es real. Pero aunque el real baje a la mitad de lo declarado, seguirá siendo mucho muy bueno.