Algunos focos modernos incorporan hasta GPS para saber donde andas y como iluminar el camino

por Christian Martinez

Cuando hablamos de focos y de iluminación en ruta, la mayoría no pasa más allá de pensar en que tipo de ampolleta usa. Y eso está bien, pues es lo que ha compuesto los focos desde que se inventó el primero, siendo ampolleta y reflector/lupa lo casi único que lo compone, y no hay mucho más que decir, sería como hablar de la tecnología de los limpiapies modernos… meh. Pero los nuevos tipos de iluminación moderna son mucho, ridículamente más complejos de lo que se pensaba.

El foco de Xenon o con ampolleta LED son casi anticuados, si los comparamos con los complejos focos con arreglos de leds controlados por sensores de iluminación exterior que se acomodan a las condiciones exteriores de iluminación. El hecho que la matriz de leds pueda (gracias a los sensores montados en el foco) detectar donde vengan un vehículo de frente para bajar la intensidad o apagar los leds encargados de iluminar esa zona para no encandilarlo, mientras se ilumina el resto del área como si fuese con luces altas, es algo que está en un nivel de evolución irrisoriamente comparado al del reflector con ampolletas H4 regulable con tornillos, y ni hablar de aquellos arcaicos focos sellados. Y todo esto en un rato, con suerte 10 años.

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Pero lo que más sorprende es que algunos ahora incorporen GPS, lo que optimiza de forma ridícula la iluminación del camino acomodando el patrón de iluminación. Si bien algunos automóviles pueden girar un poco la iluminación según el giro del volante, estos nuevos focos lo hacen con la ubicación y datos que proporciona el GPS, que además los utiliza para acomodar la altura de la iluminación dependiendo del terreno. Por dar un ejemplo, Ford tien un sistema basado en radares y cámaras que ayudan a variar la iluminación en tiempo real, o el sistema de alta gama implementado en el grupo Volkswagen que tienen modelos como el Audi A8 y el Porsche Taycan, que tiene una matriz de 84 leds controlados por sensores, que se encienden y apagan según lo que haya en el camino: se apagan para no encandilar vehículos que vienen en sentido contrario (siguiendo al vehículo) y se encienden para alumbrar elementos puntuales que requieran la atención del conductor, como peatones o animales en el camino.

Estos sistemas ayudan a mejorar la seguridad de conducción nocturna, sobre todo en carretera. El problema que tiene, como casi toda nueva tecnología, es que es caro, tanto de implementar como de reparar. Si ahora un foco xenon o led de fábrica es caro como repuesto, mejor no pregunten lo que cuesta reemplazar un foco de última tecnología.