¿Qué es el ESP, la tecnología que a partir de noviembre es obligatoria en todos los autos nuevos que se venden en Chile?

El Electronic Stability Control es uno de los elementos de seguridad activa que más vida salva cada día. Debutó hace 27 años en los autos de calle. ¿Adivinas cuál?

por José Ignacio Gutiérrez
ESP

Desde este 3 de octubre de 2022 todos los automóviles ligeros y medianos que se comercializan en Chile deben contar obligatoriamente con Control Electrónico de Estabilidad (ESP, por Electronic Stability Program), el avance tecnológico de seguridad activa que más vida salva a diario en las carreteras del mundo. Tal es su importancia, que Global NCAP y la Organización Mundial de la Salud lo promovieron como un elemento obligatorio para todos los mercados globales desde 2015 (en EE.UU. es requisito desde 2011 y en la Unión Europea, desde 2014). En el caso particular de Chile, a partir de octubre de 2021 ya no pudieron homologarse automóviles sin este vital elemento, mientras que un año después ya no podrán siquiera salir de concesionarios los autos que no lo integren (a menos que hayan sido inscritos antes de la fecha límite: el 3 de octubre).

ESP

El ESP -un desarrollo conjunto de las alemanas Bosch y Mercedes-Benz, y que debutó en el Clase S de 1995- es un sistema que impide que bajo una situación crítica de emergencia el conductor pierda el control del vehículo. ¿Cómo se logra esto que a priori parece una promesa difícil de cumplir?

Sensores siempre alerta

En lo práctico, el control electrónico de estabilidad dispone de sensores de velocidad en cada una de las cuatro ruedas, otro sensor que mide permanentemente la rotación vertical de la carrocería y otro que vigila los ángulos de giro del volante. Estos elementos que son procesados a tiempo completo por el computador del automóvil (ECU), permiten a este mismo ‘cerebro’ determinar cuándo es necesario que el ESP entre en acción, una segunda fase en la que interviene el sistema hidráulico de los frenos ABS -que es capaz de aplicar una desigual presión de frenado en las ruedas- con el fin de que el automóvil mantenga la trayectoria que el conductor señala con el volante.

Gracias a la llegada del control electrónico de estabilidad se redujo significativamente la posibilidad de pérdida de control de un vehículo, lo que a su vez se traduce en menos heridos y muertos en las carreteras. En la vida real, estas maniobras de emergencia son habituales cuando, por ejemplo, cruza intempestivamente un peatón, un ciclista, un animal u otro automóvil.

La pérdida de control en sí se produce cuando las fuerzas centrífugas propias de la física son mayores a las que puede soportar el agarre del vehículo, a través de los neumáticos: cuando esto ocurre, lo lógico es que se produzca un peligroso derrape que puede ocasionar el impacto con otro auto o un volcamiento al topar -por ejemplo- con una solera o al salirse del camino. Es importante hacer mención que ningún automóvil que no tenga ESP es capaz de completar exitosamente un llamado Test del Alce (o Maniobra de Esquiva).

Finalmente, basta decir que cuando el ESP comenzó a ser obligatorio en Europa, hace siete años, ya se habían evitado 190 mil accidentes (desde su irrupción en 1995) y se habían salvado más de 6 mil vidas.

¿Qué te parece que por fin sea obligatorio el control electrónico de estabilidad en el país? ¿Tenías idea de todo el juego electrónico y de ingeniería que hay detrás? ¡Coméntanos!