Porsche Cayenne GTS vuelve a sus orígenes con un maravilloso motor V8

por Gabriel Baeza

Cuando la marca Porsche apellida alguno de sus modelos como GTS, significa que es algo especial. En el caso del Cayenne y Cayenne coupe estrenado hace poco (puedes leer acá la nota), esto además significa escuchar a sus clientes, aunque esto signifique ir algo contra la corriente del mercado.

Esto, ya que en la marca han debido adaptarse a las exigencias de emisiones y consumos más exigentes, lo que ha obligado a sobre alimentar todos sus motores (antiguamente los Turbo estaban solamente reservados para los más extremos y deportivos de la marca) y en algunos además, disminuir su cilindrada y número de cilindros.

De 8 a 6 cilindros

Cuando se trata del equipamiento GTS del SUV Cayenne, hasta el año 2015 había integrado un motor V8 de 4.8 litros, que era el mismo utilizado desde la primera generación, que entregada 400 Hp y 500 Nm, que en la segunda generación aumento hasta los 414 Hp y 515 Nm.

Pero este motor V8 fue reemplazado en el año 2015 por un V6 3.6 biturbo, que si bien mejoraba las prestaciones, emisiones y consumos, dejaba de lado uno de los sellos de este modelo, y que era la hermosa sinfonía de sus ocho cilindros. Este nuevo motor entregada 434 Hp y 600 Nm.

De vuelta a los 8 cilindros

Y aunque la lógica sería mantener ese motor, con esta nueva generación del Cayenne (la tercera), la llegada de la versión GTS incluye una excelente noticia para los puristas de la marca y amantes del buen sonido de motor, ya que ahora ofrece un V8 de 4.0 litros biturbo, con una potencia de 454 Hp y 620 Nm. Sus escapes negros entregan un sonido especialmente calibrado para que sea un placer cada vez que apretamos su acelerador. 

Acoplado a una caja automática tiptronic S de ocho velocidades, permite acelerar desde 0 hasta 100 km/h en solo 4.5 segundos, los que pueden bajar a 4.2 segundos si equipa el paquete Sport Chrono. La velocidad máxima alcanza los 270 km/h.

Detalles exclusivos

El paquete GTS implica un gran nivel de personalización, que lo hace de alguna manera ser como un Turbo a menor escala, ya que comparte muchos de sus componentes, pero enfocando más en los detalles que en la potencia final. 

Exteriormente destaca por sus hermosas llantas de 21 pulgadas de diseño RS Spyder, que dejan ver unos enormes frenos de 390 mm adelante y 358 mm atrás, unos calipers de frenos rojos y que pueden mejorarse en caso de optar por el paquete de frenos cerámicos.

Su interior cuenta con superficies forradas en Alcántara, con despuntes de color rojo, tablero con tipografía específica, asientos con bordados GTS y otros detalles únicos que nos confirman que estamos en una versión poco común y enfocada en el placer de su conductor.

También ofrece suspensión neumática, que en suma de la suspensión deportiva, permite ajustar a altura y dureza según las condiciones, además de un eje trasero direccional y un sistema Porsche Dynamic Chassis Control, para ofrecer además una efectividad como si se tratara de un deportivo más.