Chery Tiggo 2 Pro 1.0 CVT GLX – Reinvención de un superventas

por Gabriel Baeza

Cuando se analizan los ranking de ventas del mercado, este ha cambiado bastante en los últimos años, pasando de una predilección de los clientes por los modelos de pasajeros (sedanes, hatchbacks, station wagon y otro), hacia los SUV, que han ganado terreno de manera impresionante, hasta convertirse en el segmento preferido a nivel global.

Y en nuestro país no es la excepción, con un nivel de ventas que alcanza el 42% del total (este 2021, entre enero y octubre), superando a los vehículos de pasajeros que alcanzaron un 29%. Pero por si esto fuera poco, dentro del segmento SUV, los que siguen sorprendiendo son los de origen chino, al ubicarse 4 entre los 10 más vendidos del país, destacando en el primer lugar, el Chery Tiggo 2. Es por esto que para la marca es tan relevante la llegada de su nuevo hermano mayor, el Tiggo 2 Pro. Veamos por que.

Precios Chery Tiggo 2 Pro noviembre 2021 (precios incluyen bonos):

  • Tiggo 2 Pro 1.5 GLS Mt: CLP $10.990.000
  • Tiggo 2 Pro 1.5 GLS Cvt: CLP $11.990.000
  • Tiggo 2 Pro 1.0T GLX Cvt: CLP $13.490.000 (modelo probado)

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Diseño más actualizado

Desde la llegada de la nueva gama Pro de la marca, con el Tiggo 7 Pro, comenzó una importante actualización del diseño, que en este Tiggo 2 Pro llega principalmente en su frontal, que ahora integra una nueva máscara con detalles 3D, unos nuevos focos frontales separados con tecnología LED en esta versión GLX, con una tira LED superior para las luces diurnas y de posición.

Por el lateral, las diferencias son menores con su versión normal, donde encontramos unas nuevas llantas de 17 pulgadas, de diseño muy atractivo, y que dejan ver sus frenos con calipers de color rojos. Otros pequeños detalles, como una inscripción en el pilar C, nuevas molduras con la inscripción del modelo, focos ahumados traseros con tecnología LED, nueva moldura negra que los comunica y nuevos parachoques, que integran salidas de escape decorativas en la zona baja.

El equipamiento diferenciado que ofrece esta versión GLX, destacan sus espejos retrovisores abatibles eléctricamente, sunroof eléctrico, las ya mencionada llantas de aleación bitono de 17 pulgadas, con neumáticos 205/50, luces principales LED, lo que lo deja bien completo dentro de su segmento.

Las dimensiones se mantienen muy compactas, pensando en su manejo en ciudad, con un largo de 4.200 mm, un ancho de 1,760 mm, un alto de 1.570 mm, con una distancia entre ejes de 2.555 mm, con un maletero que alcanza los 320 litros, ampliables a 970 litros si abatimos los asientos de la segunda corrida.

Interior modernizado y equipado

Ya dispuestos a ingresar a su interior, se aprecian novedades interesantes en el diseño general, comenzando por su volante, de moderno diseño, forrado en cuero, con la zona de abajo aplanada, con comandos para manejar el sistema multimedia y control crucero.

Una de las novedades es su tablero de instrumentos, que ya no ofrece el diseño en que giraban las agujas del velocímetro y tacómetro en el sentido contrario, sino que ahora tiene dos relojes más tradicionales, con una pantalla central monocromática, de su computador a bordo. Quedo al debe, un tablero de instrumentos digital, algo que ya vemos en varios modelos de la gama Tiggo.

También se actualiza el sistema multimedia, que ahora tiene una pantalla táctil de nueve pulgadas, donde se puede ver su cámara de retroceso, integrando conectividad Apple Carplay, pero dejando al debe para los que usamos Android, el Android Auto, solo disponible un sistema Mirror link, que no termina de convencer por su usabilidad, pero que si permite visualizar la pantalla del celular.  

El espacio interior, sigue siendo algo destacable, aunque en el asiento delantero no se siente tanto espacio para la cabeza, algo que sentirán especialmente las personas de más de un metro ochenta. El asiento trasero es más holgado, aunque tampoco alcanza la amplitud de algunos de sus competidores con plataformas más modernas.

Sus asientos tienen una tapicería mixta en ecocuero y tela, de muy buen aspecto y comodidad, así como la presentación general del habitáculo, que aunque no ofrece polímeros blandos en el tablero, y solo algunas zonas acolchadas en las puertas, se nota una preocupación por el diseño, por la combinación de materiales y texturas.

Nuevo motor 1.0 turbo

Y si tuvimos que esperar algunos meses desde el lanzamiento para poder probarlo, la principal razón fue esperar a su nuevo motor 1.0 turbo de tres cilindros, doble ejes de levas y distribución por cadena, entrega una potencia de 101 hp a 5.500 rpm y un torque de 150 Nm entre apenas 1.500 rpm y 4.500 rpm, uno de sus mayores puntos a favor.

Se acopla a una caja automática del tipo Cvt, que puede simular hasta nueve velocidades y que permite ofrecer un mejor consumo homologado en ciudad que la versión aspirada, con 13.1 km/l  y que pueden llegar hasta los 17.3 km/l en carretera. El resto del chasis, cuenta con dirección asistida eléctricamente como novedad, y mantiene la suspensión delantera independiente del tipo McPherson  y trasera independiente con brazo de arrastre.

Seguridad correcta, pero con algunos faltantes

El nuevo Tiggo 2 Pro cuenta con un equipamiento de seguridad muy completo en toda la gama, ofreciendo desde frenos de disco en las cuatro ruedas con ABS, control de estabilidad, control de partida en pendientes, asistente de frenado de emergencia, así como doble airbag frontal, cinco cinturones de tres puntas, cinco apoyacabezas y anclajes Isofix.

Esta nueva versión GLX agrega algunos detalles extra, como los airbags laterales delanteros, sensores de presión de neumáticos y control de descenso. Faltaron los airbags de cortina y quizás alguna ayuda a la conducción, para poder diferenciarse más de sus hermanos de gama y quizás, quedar a la par con otros modelos de este nivel de precio.

Manejo mejorado

Pero si algo estábamos esperando desde su estreno, era poder manejar el nuevo motor 1.0 turbo de tres cilindros, la gran novedad de esta versión GLX del Tiggo 2 Pro. Porque ya el diseño actualizado, queda totalmente claro que mantiene y mejora el atractivo del modelo Tiggo 2, y que lo ha ayudado a ser el modelo más vendido del mercado en el segmento SUV.

Para encender el motor, basta apretar un botón de encendido y este cobra vida, con un sonido algo apreciable, muy normal para un tres cilindros. No es molesto, pero si tiene un sonido algo mayor al de cuatro cilindros 1.5 sin turbo de las otras versiones. Engranamos D y comenzamos a conducirlo.

Sus dimensiones son muy cómodas para la ciudad, gracias a sus 4.2 metros de largo, su mayor altura al suelo, que entrega mejor la visibilidad panorámica y que se complementa con su cámara de retroceso, de buena resolución. Otro punto que siempre se agradece en ciudad, es el extra de comodidad que entrega su caja automática Cvt.

Ya en movimiento, el motor entrega una respuesta muy interesante, gracias a su buen torque a bajas rpm, lo que lo hace parecer un motor de mayor cilindrada y casi diésel, en algún momento. No es tan potente en altas revoluciones, como puede ser por ejemplo un 1.0 TSI del grupo VAG, que alcanza mejor potencia y especialmente torque, o que el Puretech de PSA, pero pareciera que el torque es mayor de los 150 Nm anunciados.

La caja automática Cvt funciona muy bien, y aunque este tipo de cajas son más criticables en motores de mayor cilindrada y modelos de mayor tamaño, en modelos más pequeños se acopla de mejor manera, al no tener que lidiar con tanta potencia ni torque. Si queremos manejar suave, basta dejarlo en modo D, pero si queremos sacarle un poco de partido, podremos manejarlo de manera secuencial.

En autopistas urbanas y carreteras abiertas, sorprende por su buen aplomo, mejor insonorización y mejora de calidad de rodada si lo comparamos con el Tiggo 2. Aunque podría parecer que los cambios son mayormente estéticos, se aprecia una mejora en el ensamblado, aislación, y que genera una sensación de mejor calidad general, siempre teniendo en claro que se trata de una plataforma con sus años, y que no alcanza a compararse con otras mucho más nuevas de algunos de sus competidores.

En zonas más bacheadas, o caminos algo irregulares, mantiene un buen confort general, inclusive con sus llantas de 17 pulgadas, algo que se agradece mucho, aunque llegaran algunas vibraciones bajo ciertas condiciones, que podrían mejorarse si a futuro su dueño aumentara un poco el perfil del neumático. Los frenos responden bien, pero en ningún caso son más deportivos de lo que uno se imagina, por tener calipers rojos, pero tienen buen tacto y capacidad de frenada para su tamaño.

El consumo también es mejor de lo esperado, y posiblemente se acerca a los 13 km/l homologados en ciudad, gracias a que uno no debe acelerar mucho el motor para obtener una buena respuesta, gracias a su torque disponible a bajas vueltas. Si queremos buscarle su lado más deportivo, no lo encontraremos fácilmente, y quizás sentiremos más ruido que capacidad de empuje de su motor turbo, solo si aceleramos a fondo.

Buscando los detalles mejorables, sin duda que el manejo del sistema de multimedia para los usuarios de Android, queda al debe al no tener una conectividad bien lograda, solo quedando bien resuelto a los de IOS. El espacio disponible también podría ser un poco mejor, algo que notaran especialmente las personas altas y que quizás los haga inclinarse por otros modelos de mayor habitáculo. Y finalmente, algunos faltantes de equipamiento de seguridad, que aunque uno siempre espera no probar, sería bueno saber que hay mayor número de airbags.

Como conclusión, el nuevo Tiggo 2 Pro sigue ofreciendo un diseño y atractivo general muy destacable, que además de complementa con un equipamiento muy completo en esta versión GLX y se suma a su moderno motor 1.0 turbo. Una buena combinación y propuesta, que no demuestra tanto sus años y que sigue encantando al público.