MG ZS EV 2021 – Electrificación al alcance de todos (casi)

por Gabriel Baeza

Esta semana queremos comenzar con un interesante y poco usual prueba de manejo. Se trata de un modelo que, si bien es muy reconocido en el mercado, como es el MG ZS, nosotros tuvimos la oportunidad de probar a fondo su versión 100% eléctrica.

No podemos dejar de destacar, que no solo la marca se ha encumbrado en ventas, alcanzando un octavo lugar en el mercado chileno en lo que va del 2020, siendo la única marca dentro del top 10 que no tiene modelos comerciales, y con su ZS como el SUV más vendido del mercado, algo muy destacable y que habla de las preferencias de los clientes. 

Precio MG ZS EV noviembre 2020: CLP $25.490.000 (aproximado US$33.500)

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Diseño sobrio

Comenzando por las líneas de este ZS EV, debemos destacar que tiene por un lado la fortaleza de mantener el atractivo diseño de sus hermanos a combustión interna, lo que además ayuda a acercar un modelo eléctrico y que no se sienta como un bicho raro. Algunos eso sí, podrían criticar que no tiene mayores diferencias y que podría haber tenido algunos detalles más exclusivos.

Su color es muy atractivo y llamativo, un celeste algo verdoso claro, que resulta muy elegante y va alineado a su carácter de vehículo totalmente ecológico. El frontal mantiene su enorme máscara con el logo MG al centro, con diseño 3D y patrón “Star dust” (polvo de estrellas), donde al abrir, encontramos la ranura para conectar el cargador.

Algunos podrían preguntar porque se ubica en un lugar tan aparentemente desprotegido, pero muchos vehículos eléctricos lo llevan en su frontal, debido a que los cargadores normalmente están de frente y no de lado, como en las gasolineras tradicionales, por lo que esta ubicación es más entendible, aunque efectivamente esta más expuesta a daños que en el lateral.

Las líneas generales son calcadas al ZS a combustión, incluso aquí podríamos criticarle que podría haber integrado algunas mejoras en su equipamiento, como luces frontales LED (las principales son halógenas de proyector), dejando solo a las diurnas con esta tecnología. Tampoco encontramos sensores de estacionamiento delanteros ni cámara frontal, algo que ya podemos ver en algunos competidores de este segmento.

Su lateral si muestra algunas leves diferencias, como el diseño de las llantas, que manteniendo el mismo aro 17 de las versiones COM, ahora son de un diseño más cubierto, tipo turbina, que permiten disminuir el coeficiente de roce, sin ofrecer un diseño menos atractivo que las tradicionales. Tampoco encontramos la tapa de carga de combustible que si tiene la versión normal, y mantiene detalles como barras de techo, manillas del color de la carrocería, zona baja de plástico con molduras cromadas, entre otros.

En la parte trasera, es donde podemos encontrar otra de las diferencias, con un pequeño logo EV (de Electric Vehicle) en azul, aunque quizás habría sido más llamativo un logo que diga que es eléctrico en su lateral y no el sticker verde que tiene, que es bastante poco atractivo y se nota demasiado que es colocado localmente. Casi no cambia su diseño trasero, y claramente no tiene escapes a la vista, al no emitir ningún tipo de gas al ambiente.

Interior algo diferente

En el interior, nuevamente mantiene las líneas maestras de su hermano a combustión, aunque encontraremos más diferencias debido a un mayor equipamiento, al no tener palanca de cambios tradicional y al modificar levemente el diseño de la consola central entre los asientos por esto mismo.

Su volante sigue siendo un deportivo diseño de tres rayos, forrado en ecocuero liso y perforado, de excelente empuñadura y comandos similares a los que encontramos en los ZS más equipados. El tablero de instrumentos cuenta con un diseño muy similar al ZS a bencina, pero cambian los medidores, que ahora en el que esta a la izquierda abajo del velocímetro, encontramos un nivel de carga de la batería normal, a la derecha en vez de tacómetro encontramos un medidor de nivel de potencia entregada, entre 0 y 100 (entre 90 y 100 es el boost), donde bajo el 0 es la zona de carga de la batería. Debajo de este, encontramos el nivel de carga de las baterías para el motor.

Al centro, encontramos una pantalla de su computador a bordo, que entrega bastante información, de sus modos de carga, sistemas de ayuda de seguridad, nivel de regeneración, modos de manejo, entre otros. Al lado de este, encontramos el botón de encendido, que obviamente no es acompañado de una partida del motor, sino de un “ready” en el display, que indica que el sistema está listo.

Su sistema multimedia cuenta con una pantalla táctil de ocho pulgadas, que ofrece conectividad Android Auto y Apple Carplay, unida al sistema operativo tradicional de la marca, sencillo y con algunos comandos de acceso rápido, como al home, volumen, mute y cambio de estación o canción. Abajo encontramos un sistema de aire acondicionado manual, que podría haber sido climatizador, pero que agregan los asientos calefaccionados delanteros.

En la zona baja, vemos una configuración diferente, con tres botones adelante, el primero para los modos de manejo, el segundo para la configuración del modo de regeneración y el último para ver la autonomía de la batería. Luego, hay un comando giratorio para seleccionar entre los modos P (parking), R (reversa), N (neutro) y D (Drive). Termina con un freno de mano eléctrico con modo Autohold, muy útil en ciudad.

Todo lo demás, se mantiene muy familiar al ZS, con asientos de ecocuero, eléctrico el del conductor, techo panorámico, gran espacio para sus pasajeros delanteros y traseros, un maletero de 448 litros, más que suficientes, y buenas terminaciones en casi todos los lugares que tocamos y vemos.

Tren motriz limpio

Donde si encontramos las mayores diferencias frente a la gama tradicional de ZS, es bajo el capó y carrocería, ya que integra un sistema 100% eléctrico, con baterías ubicadas en toda la zona baja del vehículo, que cuentan con una capacidad de almacenamiento de 44.5 kWh, que pueden ser cargadas con corriente alterna (la de un enchufe tradicional) en cerca de 7.5 horas, y corriente continua (directa o de un cargador rápido) en cerca de 45 minutos un 80% de su capacidad.

Se acopla a un motor eléctrico del tipo PMSM, que entrega una potencia de 141 Hp y un gran torque de 353 Nm, con una transmisión de una velocidad y moviendo las ruedas delanteras. Este tren motriz tiene tres modos de manejo, Normal, Eco y Sport, con tres niveles de regeneración de carga (KERS) su sistema MG Pedal.

Con esto, puede ofrecer una respuesta inmediata y mucho más rápida que el ZS tradicional, con una aceleración de 0 a 50 km/h en solo 3.1 segundos, y el más tradicional 0 a 100 km/h, en 8,2 segundos. La autonomía, dependiendo del uso, van desde los 263 km en la medición menos eficiente, hasta los 428 km en condiciones óptimas. A nosotros nos mostro en manejo real, algo en torno a los 340 km de autonomía.

Seguridad de primera

El equipamiento de esta versión EV es el más completo de toda la familia ZS, logrando además gracias a este, cinco estrellas en pruebas de choque en la Euro NCap, algo que demuestra el progreso en este ámbito de los productos de origen Chino y que sin problemas alcanza estándares mundiales de seguridad.

Comenzando por lo más tradicional, ofrece seis airbags, frontales, laterales y de cortina, frenos de disco en las cuatro ruedas con ABS, EBD, control de estabilidad, control de tracción, control de partida en pendientes, monitores de presión de neumáticos, anclajes Isofix, cámara de retroceso, sensores traseros, aviso de cinturón en todas las plazas y un curioso sistema de llamado de emergencia a Carabineros E-Call.

Además, suma el paquete de seguridad activa MG Pilot, que agrega control crucero adaptativo, frenado de emergencia automático, alerta de punto ciego, luces altas con control inteligente, alerta de salida de carril, asistencia de mantenimiento de carril, alerta de tráfico cruzado, sistema de lectura de señales de transito y asistencia de velocidad en tráfico lento. Realmente destacable todo el equipamiento.

Manejo simple y silencioso

Pero vamos a conducirlo, y ver que diferencias reales tiene con su hermano a combustión interna. Desde que nos subimos y hasta que no apretamos el botón de encendido, podríamos pensar que estamos arriba de un ZS tradicional. Solo al apretar el encendido, ver que cobra vida y aparece la palabra Ready, engranamos Drive, veremos que se trata de algo muy especial.

El manejo de un modelo eléctrico comienza por llamar la atención a los sentidos, ya que parece muy raro moverse sin casi ningún ruido. Recordemos que los motores eléctricos apenas generan un leve zumbido al moverse, pero que, gracias a la aislación del habitáculo, es casi imperceptible. La experiencia se convierte como el ir manejando en un juego, donde solo debemos acelerar, frenar y mover el volante, igual que en otro automático, pero con una suavidad y silencio casi totales.

Su empuje es muy bueno, y el torque de 353 esta disponible en todo momento, y permite mover con gran agilidad a este ZS EV. Aunque el peso sea mayor, con un total de 1.460, sigue siendo bastante liviano, y gracias a que las baterías se encuentran en el piso, el centro de gravedad es más bajo que el ZS normal, haciendo que el manejo sea incluso algo más ágil, que el ya bueno del ZS a combustión interna.

Podemos jugar primero con los diferentes modos de manejo, donde el modo Eco privilegia la economía, limitando la potencia y haciendo el manejo más pausado, en el modo Normal ya sentiremos mejor respuesta y se torna más entretenido el manejo, aunque veremos que la autonomía baja respecto al modo anterior. Para finalizar, el modo Sport, sacará toda la potencia de este tren motriz, con una respuesta mucho más contundente, buenas aceleraciones y agilidad general, pero a costa de una menor autonomía.

Otra de las grandes diferencias con un modelo normal es en el comportamiento del frenado. Comenzando por un tacto algo distinto, ya que el frenado se compone en la mordiente típica de un sistema de frenos, sumado a la retención que tiene el motor eléctrico al funcionar como un generador, y recuperar energía al disminuir la velocidad.

Este sistema permite regular en tres modos la regeneración, que mientras más fuerte, más cargaremos y más se “frenara” el auto a medida que levantemos el acelerador, al punto de que es posible conducir en ciudad y otras situaciones, casi solo usando el pedal del acelerador, que según cuando lo levantemos, más frenara y disminuirá la velocidad, siendo muy bueno además para el ciclo de carga, que recuperará energía en trafico denso, bajadas y frenadas, mejorando la autonomía.

El manejo es muy similar en confort al ZS normal, aunque se nota su mayor peso por la forma que trabaja la suspensión, algo más seca en ciertos momentos, como pasar algunos resaltos de la calle más altos o cuadrados. La estabilidad es muy buena, pero nuevamente se notan los kilos de más, aunque esto sea más bien una sensación, ya que el frenado y aceleración, son inclusive mejores que en los modelos a combustión interna.

Si salimos de la ciudad, su hábitat ideal, veremos que en autopistas también tiene un muy buen comportamiento, ya que el empuje de su tren motriz eléctrico sigue siendo sorprendente, respondiendo con inmediatez a cualquier velocidad, permitiendo viajar a velocidades de crucero sin ningún problema, con gran silencio y donde sentiremos algunos ruidos aerodinámicos, ya que no tendremos otros ruidos casi en que fijarnos.

Los sistemas de seguridad activa de su sistema NG Pilot, funcionan muy bien, pudiendo activarlos o desactivarlos a nuestro gusto, aunque recomendamos llevarlos activos en todo momento, y solo desactivarlos en lugares con menor tránsito, caminos secundarios, ya que sin duda que pueden ser de gran utilidad para prevenir o ayudar a evitar algún accidente.

Como puntos mejorables, el primero es sin duda su precio, que duplica prácticamente al del ZS más equipado, algo que ya sabemos de otros modelos eléctricos y que se entiende por su mayor tecnología. Por lo mismo, extrañamos algunos puntos más de equipamiento, como luces 100% LED, ayudas al estacionamiento delanteras y un sistema de audio de mayor fidelidad, algo que se agradecería en este nivel de precios.

La conclusión general es muy positiva, porque, aunque se trate de un modelo de nicho, su diseño, facilidad de manejo y funcionalidad general, hacen que solo podamos esperar a que los costos de las baterías bajen para que un modelo así sea más accesible, ya que el manejo y sensación general, son superiores al de un modelo tradicional de combustión, sumado a que se trata de un modelo que realmente cuida el medio ambiente. Vamos por más modelos 100% eléctricos, que el futuro se viene así, sin lugar a duda.