La historia de un nieto que regaló un Renault 12 a su abuelo, y que conmovió a la marca francesa

Es un hecho real protagonizado por Gonzalo y su abuelo Alberto, ambos de la Provincia de La Pampa, en el sur de Argentina.

por José Ignacio Gutiérrez
Renault 12

¿Cuántas historias de un nieto y su abuelo terminan dando la vuelta al mundo? Casi con certeza muy pocas, y menos probable es cuando la trama transcurre en esta parte del continente. Pero así mismo es la historia de Gonzalo y su abuelo Alberto -ambos oriundos de la Provincia de La Pampa, en Argentina- que conmovió a los directivos de Renault y que ahora incluso es publicada en el sitio global de la firma de rombo. Los hechos son así: Alberto aprendió a conducir hace casi medio siglo en un Renault 12, un auto que no era de él, pero que se le quedó grabado y que soñaba con algún día tener en su garage. Su nieto Gonzalo, que ahora postula al título de mejor nieto del año, decidió transformar ese anhelo en realidad.

Renault 12

La historia podría haber quedado ahí, pero la prensa transandina se interesó y el tema finalmente llegó a oídos de Renault Argentina. Desde Córdoba, la filial local se puso en contacto con Alberto y Gonzalo para ofrecerles una restauración completa del Renault 12 de 1993, además de servicios gratis de por vida. Los dos también fueron invitados especiales a un recorrido por la planta de Renault al otro lado de la cordillera.

Quisimos hacer algo especial restaurando este Renault 12. Este auto es un emblema histórico. Estoy seguro de que será también muy especial para esta pareja de abuelo y nieto. Esta maravillosa historia es exactamente lo que nuestra marca representa y es lo que llamamos ‘amor de marca’. Vemos que nuestros consumidores tienen una historia de amor a través de la compañía“, dijo Pablo Sibilla, CEO de Renault Argentina.

El Renault 12 argentino debutó en 1971, impulsado por un motor bencinero 1.3 litros de 54 caballos. El modelo fue retirado de producción en 1996 en la misma planta cordobesa de Santa Isabel.

¿Qué te pareció esta historia? ¿Conoces alguna similar? ¡Coméntanos!