Chevrolet tira todo a la parrilla con el Corvette E-Ray híbrido AWD

por Cristian Martinez

Después del cambio a estructura de motor central, esta nueva versión del Corvette es uno de los cambios más importantes que ha implementado Chevrolet en su deportivo insignia, al hacer del E-Ray un híbrido con tracción total, y el Corvette más rápido de su historia.

El corazón del Corvette E-Ray es un bloque LT2 V8 de 6.2 litros que impulsa las ruedas traseras, ayudado por un motor eléctrico en el eje delantero, para tener una potencia total de 655 hp. Si bien es 15 hp menos potente que el Z06, es más rápido en aceleración gracias al torque instantáneo del motor eléctrico y la respuesta del sistema de tracción total, pero en circuito se queda atrás por la potencia menor y mayor peso, que restringe en algo su agilidad.  La transmisión es una automática de ocho marchas y doble embrague.

El sistema híbrido del Corvette, el primero en el modelo, es uno más tradicional, ya que no es del tipo enchufable, sino que recarga las baterías a través de recuperación de frenado. Incluso tiene un modo eléctrico (que también lo deja como el primer Corvette con tracción delantera), pero con una autonomía para apenas un par de kilómetros, ya que la batería es compacta y está pensada para impulsos adicionales más que mantener de forma sostenida el movimiento.

Al no tener un pack de baterías tan grande, el peso e invasión del espacio del habitáculo o carga no se ven tan penalizados como si fuese un híbrido enchufable. La zona de carga tiene solo 2 litros menos de volumen comparado con un Corvette normal, y tiene un peso de 1712 kg (con 37 kg más en la versión descapotable), que lo hace hasta unos 300 kg más pesado que el modelo “desde”.

Pero no todo es tan bonito, ya que el principal problema del Corvette E-Ray es su precio. A un valor sugerido de USD$104.000 (en EEUU), es bastante más costoso que el modelo base, que parte en USD$64.500, y es apenas mil dólares más barato que el Z06, el modelo tope de gama.