Ford sabe que su debilidad está en los segmentos más pequeños del mercado, donde en Europa no tienen algo que ofrecer… pero también sabe que finalmente es un nicho donde se vende en mayores cantidades. Después de la pérdida del Focus y el Fiesta, se quedaron sin un city car o vehículo propiamente subcompacto y, a la luz de los hechos, lo más pequeño que tiene en su oferta es el Puma, disponible en mercados seleccionados.

Jim Baumbick, Presidente de Ford Europe; Jim Farley, Presidente y CEO de Ford Motor Company; François Provost, CEO del Renault Group y Josep María Recasens, CEO de Ampere.
Por ello acudió a Renault para la firma de un nuevo acuerdo. El resultado serán dos compactos para Ford, a partir de la plataforma Ampr EV, que se ha utilizado para los nuevos eléctricos Renault 4 y 5, que han sido un súper éxito de ventas en Europa. Uno de ellos, el más esperado, sería un sucesor del Fiesta, modelo que Ford eliminó de producción de forma abrupta hace dos años, cortando una historia de casi cinco décadas del modelo.
El otro modelo será un crossover, que se espera reemplace eventualmente al Puma Gen-E. Ambos vehículos podrían estar en las salas de venta a partir de 2028. Pero a diferencia de lo que sucede con los modelos Nissan que usan plataforma Renault (donde es casi un cambio de logos y máscara), Ford asegura que serán desarrollos internos intensos, para asegurar que el ADN Ford esté presente en los nuevos modelos, a pesar de ser una plataforma de otra marca.

Esta situación es algo curiosa considerando el acuerdo existente entre Volkswagen y Ford, donde la marca estadounidense ha obtenido la plataforma de Volkswagen para el Explorer EV y el renacido Capri y se habría esperado que utilizaran sus plataformas eléctricas compactas, como la del ID.Polo e ID.3. Pero por lo elogiada que ha sido la plataforma de Renault, seguramente fue mejor opción irse por una base francesa.
