Ayer fue el estreno oficial del muy esperado Ferrari Luce, el primer modelo eléctrico de la marca, que marca un hito en su historia como el primer paso a una nueva era. Sin embargo, este paso fue más bien un tropezón, ya que la respuesta de la prensa, como del público (e incluso del mercado de valores) no fue la esperada, ya que en general son opiniones mixtas, principalmente por su aspecto.

Estamos claros que el Luce es el menos Ferrari que han lanzado en este último tiempo. Lejos del diseño tradicional de la marca (o de cualquier modelo deportivo), su forma redondeada es más parecida a un smartphone o un mouse o un jabón que a un superdeportivo. Su forma no es tan fácil de asociar con la marca, de hecho sin los emblemas, bien podría pasar como el nuevo modelo de cualquier marca china que quiera hacerse conocida. En Carscoops hicieron un ejercicio al respecto, con resultados muy curiosos.

Quizás las críticas más duras vienen desde Italia, donde tanto el VicePrimer Ministro de Italia, como el anterior CEO de Ferrari, despotricaron contra el modelo. Luca di Montezemolo, CEO de la marca entre los años 1991 a 2024, dijo que «Si dijera lo que realmente pienso creo que lastimaría a Ferrari (…) Espero que al menos remuevan al Cavallino Rampante de ese auto. De seguro es un auto que ni los chinos nos copiarán«. El VicePrimer ministro fue un poco más allá, diciendo que «No parece en nada a un Ferrari, ¿es esto innovación? ¿Qué diría Enzo de esto?».

El mercado de valores tomó una posición similar. Apenas revelado el modelo, las acciones de la marca comenzaron a caer. Mientras que en EEUU al final del día marcó una caída del 8.4%, en Italia fue algo más suave, con una caída registrada de 5.2%. La performance anunciada tampoco lo pudo salvar, ya que inevitablemente fue comparado con otros eléctricos, con números de aceleración muy similares a una fracción del costo.

Quizás su desempeño dinámico pueda salvarlo, pero a estas alturas, se ve difícil.
