Dando fiel cumplimiento a lo pactado a inicios de este mes, este 10 de julio Mazda presentó en sociedad la 3ª generación del que es con largueza su producto más exitoso de la última década: el reconocido Mazda CX-5, que desde 2018 encabeza las ventas de la compañía y que ya alcanza 4.5 millones de patentamientos globales. El modelo -que llega crecido en largo y distancia entre ejes- haciéndose un vehículo más habitable en la 2ª fila de asientos y también con una mayor capacidad en cuanto a equipajes. La firma de Hiroshima además puso fecha a su llegada a Europa: la competencia es dura y no hay tiempo que perder. Estará allí durante el último trimestre de este año.

De acuerdo con el comunicado de la firma nipona, el nuevo Mazda CX-5 de nueva generación cuenta con unas cotas dadas por 4.690 mm de largo, 1.860 mm de ancho y 1.695 mm de altura, lo que se traduce en 115 mm adicionales en favor de esta nueva iteración. Quizá si el dato que más importa, es que aquella ganancia en largo también se aplica parcialmente a la distancia entre ejes (2.775 mm en total, frente a 2.700 mm de antes), lo que irremediablemente trasunta en un mejor espacio para los ocupantes de las tres plazas traseras.

En el habitáculo el cambio es radical. Aquí el Mazda más vendido desde 2018 adopta el estilo de sus hermanos eléctrico 6e y en parte del SUV EZ-60, que Rutamotor conoció recientemente en Shanghái. Mazda se ha decantado finalmente por eliminar botones y perillas para dar más prioridad a una pantalla central táctil con sistema Google, que, según versión, puede ser de 12.9 o 15.6″. Habrá que decir con este cambio de paradigma, la marca japonesa también traiciona en parte su filosofía de ajustes que propendieran siempre a un uso intuitivo y que no obligara a mirar pantallas (funcionaba con una perilla giratoria en la consola, junto con botones para seleccionar los diferentes menús).
Por su parte, el volante de cuatro radios ahora prescinde del emblema Mazda, para llevar en su lugar la marca escrita con letras. Sus botones a ambos lados son hápticos, vale decir que funcionan y obedecen con micropulsaciones.
Para los asientos traseros, todo lo que ganado en largo y en batalla se suma en espacio para las piernas, lo que sin duda es un gran avance en materia de confort. Asimismo, el maletero llegó a 583 litros de capacidad, 61 más que en el modelo de la saliente 2ª generación.
Finalmente, en el apartado mecánico Mazda ha presentado solo una alternativa (al menos para Europa). Se trata del propulsor microhíbrido de 24 voltios e-SKYACTIV G 2.5 de cuatro cilindros en línea, que ha sido calibrado especialmente en Alemania para dar cumplimiento no solo a las actuales normas, sino también a las venideras. Desarrolla 141 caballos a 4.500 rpm y 238 Nm entre 3.500 y 3.750 rpm. Se gestiona mediante una caja automática de seis relaciones (con convertidor de par). Según versión, podrá contar con tracción delantera o a las cuatro ruedas.
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