El Lincoln Navigator ha sido la apuesta por un SUV premium del grupo Ford, que aunque está en el mercado hace casi treinta años, realmente ha logrado destacar a partir de su cuarta generación (año 2017), cuando dejó de ser simplemente una Ford Expedition con asientos de cuero y detalles cromados, y pasó a ser un modelo claramente distinguible de la línea más tradicional de la marca.

La nueva quinta generación toma líneas del Lincoln Nautilus, el otro SUV de la marca recientemente renovado pero situado bajo el Navigator. El perfil se mantiene fiel al modelo anterior, con un techo recto que da un tremendo espacio interior y que deja claramente marcado los dos volúmenes del vehículo, complementado con llantas de 20″ o 22″, que se ven proporcionadas con respecto al tamaño total del vehículo.
En el frente, la parrilla del Navigator se actualiza con una barra central iluminada, y focos led delgados. Avanzando a la parte trasera, destaca el rediseñado portalón trasero, llamado Split Gate, donde 3/4 del portalón se abre hacia arriba, y el resto se abre hacia abajo, para ser utilizado como un asiento, o para facilitar la carga y descarga de cosas. A nivel general, y a diferencia de la versión anterior, los detalles cromados han sido reemplazado por aluminio pulido, para un toque más sutil.

Pasando al interior, el Navigator mantiene inspiración en el Nautilus. Destaca a primera vista la pantalla panorámica de 48″ que atraviesa casi todo el tablero, acompañada de una de 11″ en una posición más tradicional. La pantalla se puede utilizar para transmitir juegos o multimedia cuando el vehículo está detenido con la transmisión en Park. Complementan detalles de madera y un nuevo volante de diseño retro.

En cuanto a la plataforma motriz, será ofrecido con el motor 3.5 V6 twinturbo de Ford, que genera 440 hp y 691 Nm, conectado a una transmisión automática de 10 marchas para garantizar la suavidad de conducción, y tracción a las cuatro ruedas. Se espera que en un futuro sea anunciada una versión híbrida.

