Lo queramos o no, por el hecho de andar con un GPS, computador de bolsillo (o de muñeca) y ahora por el corazón del automóvil, es prácticamente irrisorio pensar que «alguien» no esté rastreando, o al menos guardando, tus datos de movimientos. Los autos eléctricos, en su mayoría conectados a internet por sí solos, son los nuevos culpables de la potencial violación de privacidad.

Una falla de seguridad en una nube de almacenamiento de datos de Volkswagen permitió que durante meses los registros de movimientos de autos eléctricos estuvieran disponibles para cualquiera que supiera cómo acceder a ellos. Esto afectó a casi 800 mil usuarios de Europa de vehículos de varias marcas del Grupo Volkswagen.
Entre los datos disponibles estaban coordenadas GPS, los niveles de carga de baterías, incluso si el vehículo estaba encendido o no. Lo más complejo era que también estaba «lista para tomar» las identificaciones de usuarios, por lo que en cada auto estaba identificado específicamente quién era su dueño.
El problema estaba en una mala configuración de la nube en la que se respaldaban los datos, que dejaba prácticamente la puerta abierta para quien quisiera sacarlos. La noticia se conoció porque una persona dio el dato a la prensa, demostrando que se podía obtener todos los datos usando software libre. Sin duda será un fin de año para el olvido para Volkswagen…
