Desde que decidieron hacer de DS una submarca en lugar de continuar como una línea especial de Citroen, las cosas no han sido fáciles para ella. Una presencia casi anecdótica en el mercado, que no ha logrado convencer a los consumidores de que es una alternativa más en el segmento premium, dominado por las marcas alemanas.

Los números no mienten. Desde que está como marca independiente en el 2016, no ha logrado hacerse un espacio ni encontrar una base de clientes. Para poner en perspectiva, Lancia vendió casi la misma cantidad en Italia que DS en toda Europa, considerando que Lancia sólo tenía al Ypsilon, que tenía casi 15 años en el mercado.

Pero en Stellantis confían en que DS puede funcionar, incluso un escalafón más arriba. El jefe de diseño Thierry Metroz, durante una entrevista mencionó que DS tiene mayor inspiración en Bentley que en Audi, e incluso considera a la marca como «la Louis Voitton de la industria automotriz».

Su próximo modelo, el crossover No8, deja la vara muy alta para el estándar de la marca y de Stellantis en general, en cuando a diseño, materiales y calidad de acabado se refiere, dejándolo muy parejo con las premium alemanas. Por eso creen estar preparados para subir la apuesta al nivel de Jaguar (sin presentar un desastroso cambio), y prepararse para las ligas mayores. O al menos Thierry Metroz cree eso.

