Tan humano como errar es también corregir lo que en algún momento lo obrado y que se ha creído correcto. Pues ese es el camino que Volkswagen está emprendiendo desde este 5 de marzo con la presentación del esperado ID. Every1 -que es el antecesor del próximo ID.1, llamado a ser desde 2027 el automóvil de entrada a la electromovilidad de la marca-. Pues, ¿cuál es el nuevo trato? Los alemanes eliminaron definitivamente los botones táctiles del volante, en una evidente especie de giro a lo clásico, que vino además acompañado de una profunda autocrítica de parte de sus directivos.

En declaraciones exclusivas al sitio británico Autocar, Andreas Mindt, el jefe de diseño de Volkswagen, sostuvo que «nunca más vamos a cometer este error (el de los botones hápticos). Tendremos teclas físicas en los volantes. No es necesario crear la rueda. Hay un feedback, es real y la gente ama los botones. Honestamente, es un auto y no un teléfono«.
A renglón seguido, el ingeniero añadió que si bien las pantallas táctiles de Volkswagen no desaparecerán, a ellas se les unirán controles táctiles para funciones críticas, como el volumen del audio, la calefacción, la climatización y las luces de emergencia, dijo Mindt. Explicó que los displays centrales se mantendrán, en gran parte por las exigencias legales en EE.UU. que obligarán a la integración de una cámara de reversa (de todos hoy casi es la regla en la industria).

Andres Mindt no es el único directivo de la marca de Wolfsburgo que ha reconocido el error de la marca en haber integrado las funciones táctiles al volante. Ya a fines de 2022 el propio Thomas Schäfer hizo lo propio en su cuenta de LinkedIn, donde siempre se muestra muy activo. Por si ello no fuera suficiente, dos años después Euro NCAP mostró su postura en la materia, abogando precisamente por el retorno de los botones convencionales. ¿El motivo? Oh, sorpresa: resultan ser más seguros durante la conducción.
¿Qué te parece la vuelta atrás del primer productor de automóviles de Europa?
