Este viernes 27 de diciembre Suzuki Motor Corporation informó del fallecimiento de Osamu Suzuki, el ex presidente y CEO de la automotriz japonesa, quien lideró los destinos de la compañía desde 1978 hasta 2021, cuando fue nombrado como consejero principal. El deceso de Suzuki se produjo el 25 de diciembre, pero tal como era su deseo, los servicios funerarios se celebraron solo para la familia y se declinó cualquier visita, ofrendas o mensajes de condolencias. La empresa tiene previsto organizar una reunión de despedida, con fecha y lugar por determinar.

Nacido el 30 de enero de 1930 en Gero, Prefectura de Gifu, Osamu Suzuki era abogado de profesión, titulado en 1953 en la Universidad de Chuo. Había ingresado a la firma automotriz en 1958 bajo el nombre de Osamu Matsuda, sin embargo, su vida tuvo un giro cuando se casó con Shoko Suzuki (hija de Shunzo Suzuki), la bisnieta del fundador Michio Suzuki. Al no haber un heredero hombre, y fiel a la tradición japonesa, Osamu tomó el apellido Suzuki, convirtiéndose a la larga en el cuarto ‘hijo adoptivo’ en guiar los destinos de la firma.

Bajo su liderazgo, Suzuki consiguió convertirse en una compañía de vehículos global con ventas que alcanzaron durante su mandato más de US$ 18 mil millones. En el último año fiscal, las ventas de Suzuki Motor Corporation superaron los US$ 30 mil millones. Osamu Suzuki impulsó el desarrollo de los llamados kei cars, la conquista del mercado indio (hoy un gran puntal de la firma y desde donde emitieron sentidas palabras) y en 1970 salvó a la empresa de una crisis, al negociar con Toyota la suministración de motores.

A lo largo de su dilatada carrera, Osamu Suzuki recibió numerosos reconocimientos, entre ellos el Sitara-e-Pakistan (1985), la Medalla de Honor con cinta azul (Japón, 1987), la Cruz de Comendador de la Orden del Mérito de Hungría (1993), la Orden del Sol Naciente con estrella de oro y plata (2000), la Cruz de Comendador con la Estrella de la Orden del Mérito de Hungría (2004), la Padma Bhushan (India, 2007) y la Gran Cruz de la Orden del Mérito de Hungría (2020). Asimismo, en 2002 ingresó al Salón de la Fama del Automóvil en Japón.
