El Citroën Basalt fue sometido al Programa de Evaluación de Vehículos Nuevos para América Latina y el Caribe (Latin NCAP), obteniendo la calificación más baja posible: cero estrellas en seguridad. El resultado generó preocupación dentro del propio organismo, que destacó un patrón inquietante: hasta la fecha, los diez modelos del grupo Stellantis evaluados bajo el protocolo vigente desde 2020 no han logrado superar las dos estrellas.
El Basalt es un modelo desarrollado y fabricado en Brasil, construido sobre la misma plataforma C-Cube que da vida a los Citroën C3 y C3 Aircross. En Chile, se comercializa desde mayo de 2025 en dos versiones —Feel Pack y Shine— equipadas con cuatro airbags (dos frontales y dos laterales), sin incluir los airbags de cortina, un punto débil que ya había sido advertido desde su lanzamiento. Sus precios actuales en el mercado nacional son de $13.690.000 y $16.690.000, respectivamente.

El modelo evaluado por Latin NCAP corresponde exactamente al que se vende en Chile, lo que otorga plena validez a los resultados. Tras la publicación de las pruebas, Alejandro Furas, secretario general de Latin NCAP, fue categórico al señalar “Stellantis se expone como un fabricante que no prioriza la seguridad de sus clientes. Desafortunadamente, con este resultado del Citroën Basalt, queda claro que para Stellantis la vida de los consumidores de América Latina y el Caribe no importa tanto como la de los de India”.
La crítica surge porque el Basalt producido en India sí ofrece seis bolsas de aire de serie, lo que evidencia una diferencia en estándares de seguridad entre mercados.
En detalle, los resultados obtenidos por el Citroën Basalt fueron los siguientes:
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Ocupante adulto: 39,37%
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Ocupante infantil: 58,35%
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Protección de peatones y usuarios vulnerables: 53,38%
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Asistencia a la seguridad: 34,88%
El vehículo no ofrece airbags laterales de cortina ni sistemas ADAS (como frenado autónomo o alerta de cambio de carril), ni siquiera como opción. Fue evaluado en pruebas de impacto frontal, impacto lateral, latigazo cervical (whiplash), protección a peatones y control electrónico de estabilidad (ESC).La prueba de impacto lateral contra poste no se realizó, obteniendo cero puntos por la falta de protección lateral para la cabeza en ambas filas de asientos.
Durante la prueba de choque frontal, el Basalt evidenció una estructura inestable, con un refuerzo asimétrico en el umbral inferior: presente solo del lado del conductor y ausente en el lado del pasajero. Además, el pretensionador del cinturón de seguridad del copiloto no funcionó correctamente, resultando en protección débil para el pecho.
En cuanto a la protección infantil, el desempeño también fue deficiente: el sistema no evitó el contacto de la cabeza del dummy de tres años con las superficies del vehículo durante el impacto lateral, lo que resultó en cero puntos para la cabeza en esa categoría.
