Volvo fue una de las primeras marcas en adelantar su futuro electrificado, al anunciar que tendría sólo vehículos eléctricos en su oferta para el año 2030, fecha en que varios países marcaron el fin de la venta de autos con motor a combustión interna. Pero el enfriamiento de la demanda por autos a batería a nivel mundial los ha hecho cambiar de opinión.
El anuncio en el cambio de estrategia fue hecho durante el lanzamiento del último facelift del XC90. El nuevo plan consiste en mantener autos eléctricos en conjunto con motores térmicos ayudados por cierto grado de electrificación. Por lo tanto, para el año 2030 tendrán autos eléctricos, híbridos enchufables, y semi híbridos dentro de su catálogo.

Si bien dentro del Volvo están comprometidos con la electrificación del parque automotriz, creen que esta será más lenta de lo que habían pronosticado. Ejemplo de ello son las ventas de este año, ya que durante la primera mitad del 2024, el 26% de sus ventas fueron autos eléctricos, mientras que un 48% fueron híbridos.
Por lo anterior, esto significa que también continuarán trabajando en mejorar sus plataformas motrices. No es claro si mejorarán los bloques a gasolina, pero sí seguirán mejorando la parte eléctrica de las plataformas híbridas.
