En febrero te contamos que Volkswagen anunciaba el nuevo Atlas, y hace unas semanas lo anticipó con un teaser. Hoy, la espera terminó: la marca presentó oficialmente la segunda generación del Volkswagen Atlas en el Salón del Automóvil de Nueva York. La fórmula es clara: diseño completamente nuevo, más potencia y la consolidación de su propuesta familiar de tres filas. Construido sobre la plataforma MQB Evo, el SUV mantiene uno de sus grandes atributos: un interior amplio con una tercera fila realmente utilizable. Sin embargo, también da un paso en potencia, puesto que ahora su motor 2.0 TSI llega a los 282 Hp.

En el exterior, el cambio es evidente. El nuevo Atlas apuesta por una imagen más limpia y moderna, con una parrilla más minimalista —casi con guiños al mundo eléctrico—, faros LED dobles y el emblema iluminado como protagonista. De perfil, destacan proporciones más robustas, pasos de rueda marcados y nuevas llantas de 18, 20 o 21 pulgadas, mientras que la parte trasera fue completamente rediseñada, incorporando nuevos grupos ópticos unidos por una barra LED que refuerza su identidad visual. Cabe señalar que el vehículo solo creció 2,5 cm de largo, y mantuvo su ancho, alto y distancia entre ejes.

Puertas adentro, el salto es aún más notorio. El habitáculo adopta un enfoque más tecnológico, limpio y con mayor calidad percibida, dominado por una pantalla central de hasta 15 pulgadas y el Digital Cockpit Pro de 10,25 pulgadas. La reubicación de la palanca de cambios en la columna de dirección permite liberar espacio y mejorar la ergonomía, mientras que los materiales —incluyendo madera real y opciones de cuero— elevan el estándar del modelo.
En equipamiento, el Atlas también evoluciona. Incorpora iluminación ambiental configurable, carga inalámbrica dual, múltiples puertos USB-C y un asistente de voz con inteligencia artificial. A esto se suman mejoras en confort, como mejor climatización para la segunda fila, asientos más ergonómicos y funciones de masaje en versiones superiores.

La seguridad también da un salto. El modelo ahora cuenta con siete airbags, incluyendo uno central delantero, y una evolución del paquete IQ.DRIVE, que suma funciones varias ayudas a la conducción.
Bajo el capó, no hay grandes cambios puesto que mantiene el motor 2.0 TSI, pero ahora es capaz de entrega 282 Hp (+ 13) y 350 Nm de torque, mejorando su rendimiento respecto a la generación anterior y prometiendo además una mayor eficiencia. Este bloque se asocia a una transmisión automática de ocho velocidades, con opción de tracción integral 4Motion. A futuro, ya está confirmada la llegada de una variante híbrida.

Con esta nueva generación, Volkswagen no solo actualiza uno de sus modelos más importantes —responsable de cerca del 30% de sus ventas en Estados Unidos—, sino que refuerza su posicionamiento con un SUV familiar más moderno, tecnológico y competitivo.













