Actualmente el tope de gama dentro del catálogo de BMW es el XM, un SUV de gran tamaño donde han implementado toda la tecnología disponible, pero que no ha logrado despegar en el mercado, al punto que ya se habla de un reemplazo en lugar de una segunda generación. Este sería nuevamente un SUV, pero en lugar de ser un gran urbano tecnológico, estaría apuntando a ser un todo terreno real, sin perder el lujo interior.
Aunque aún estamos lejos, ya que este podría ver la luz del mercado cerca del año 2029, se sabe que sería fabricado en la planta de Carolina del Sur en EEUU, donde también se fabrica el X3, X4, X5, X6, X7, y el XM. Para fabricarlo utilizarán como base la plataforma del próximo X5 en lugar de la actual del X7, lo que les daría algo más de versatilidad para hacer un todo terreno realmente capaz. Eso sí, viendo las dificultades de modelos eléctricos similares como el Clase G de Mercedes Benz, optarían por mantener un motor a combustión interna.

Este movimiento de BMW sería por el creciente aumento en el interés por vehículos todo terreno capaces de cumplir con lo que muestran, en lugar de ofrecer un vehículo grande orientado principalmente al uso en carretera. Con este nuevo modelo podrían quitarle clientes al Clase G o a Land Rover, un público más masivo que por ejemplo un Lamborghini Urus, mucho más orientado a la performance.
El XM desde que apareció en el mercado no lo tuvo fácil: su diseño y aspecto fue la principal controversia, donde la marca estrenó el frontal con las aperturas más grandes hasta el momento, que lo hizo blanco de memes en internet, y que tampoco terminó de convencer a los compradores, quienes optaron por mirar hacia otras marcas.
