Tal como lo habíamos anticipado, Alpine finalmente presentó este 27 de mayo el nuevo A390, marcando un precedente importante en la historia de la marca: se trata de su primer crossover y del segundo modelo 100% eléctrico, tras el compacto deportivo A290, hermano del Renault 5 E-Tech. Con el A390, Alpine combina su característico ADN deportivo con las exigencias de la movilidad eléctrica moderna, trasladando al segmento SUV la estimulante experiencia de conducción inspirada en el icónico A110. Este nuevo modelo trae un sistema de propulsión que se compone de tres motores eléctricos —uno en el eje delantero y dos en el trasero— que le otorgan tracción integral y permiten implementar el avanzado sistema Alpine Active Torque Vectoring.
La producción del Alpine A390 es un auténtico ejemplo de ingeniería francesa. El vehículo se ensambla en la histórica planta de Dieppe, mientras que los motores se fabrican en Cléon. Las baterías, desarrolladas por Verkor, utilizan celdas de alto rendimiento producidas en Dunkerque y son ensambladas en la fábrica de Douai, todo bajo el paraguas de la estrategia de electrificación del Grupo Renault.

El A390 emplea la plataforma CMF-EV, también conocida como AmpR Medium dentro del grupo Renault-Nissan-Mitsubishi. Esta misma arquitectura ya se utiliza en modelos como el Renault Mégane E-Tech y el Scénic E-Tech, elegido como el Car of the Year 2024 en Europa. Las dimensiones del A390 son las siguientes: 4.615 mm de largo, 1.885 mm de ancho y 1.532 mm de alto, con una generosa distancia entre ejes de 2.708 mm. Ofrece una altura libre al suelo de 152 mm y un espacioso maletero con 532 litros de capacidad.
El interior del Alpine A390 destaca por un diseño centrado en el conductor, con una doble pantalla digital de alta definición de 12,3” y 12”, y controles físicos para el climatizador. El volante calefactable, forrado en cuero Nappa azul, integra múltiples funciones: modos de conducción, asistencias, teléfono, asistente de voz y cuadro digital. También incluye dos botones de aluminio: uno para ajustar la regeneración de energía (modo One Pedal incluido) y otro para activar el impulso de adelantamiento o launch control.

La consola central, inspirada en el Alpine A110, presenta los mandos RND de la transmisión, personalizables en color. Los asientos deportivos, eléctricos y calefactados, están disponibles en distintos materiales como microfibra Alcantara, e incluyen el logo Alpine bordado. La versión más equipada ofrece asientos Sabelt en cuero Nappa azul y gris, con opción de inserciones en fibra de carbono. El habitáculo muestra una atención especial a los detalles, con acabados de alta calidad como rejillas de aluminio para los altavoces Devialet, un techo interior en microfibra (opcional) y múltiples opciones de personalización Atelier Alpine (color de pinzas, asientos, llantas, etc.).
Hasta 470 caballos en el Alpine A390 GTS
Desde el punto de vista técnico, el A390 destaca por una arquitectura motriz innovadora. Sus tres motores eléctricos —un motor delantero con rotor bobinado y dos motores síncronos de imanes permanentes en el eje trasero— proporcionan no solo tracción total, sino también una dinámica de conducción que se asemeja a la de un vehículo de propulsión trasera. Estos motores accionan el sistema Alpine Active Torque Vectoring, el cual se basa en una diferencia de fuerzas longitudinales entre las dos ruedas del mismo eje trasero, en particular entregando más par a la rueda exterior: esto se traduce en un par de guiñada natural alrededor del eje vertical del vehículo.

En cuanto a prestaciones, el A390 se ofrecerá inicialmente en dos versiones. La variante GT desarrolla 400 caballos de potencia, acelera de 0 a 100 km/h en 4,8 segundos y alcanza una velocidad máxima de 200 km/h. Por su parte, la versión GTS eleva la potencia hasta los 470 CV con un impresionante par motor de 808 Nm, lo que le permite alcanzar los 100 km/h en solo 3,9 segundos y una velocidad punta de 220 km/h.
Una de las grandes novedades es que estrena una batería con química de alto rendimiento fabricada en Francia y desarrollada específicamente para Alpine por el especialista francés Verkor. Un detalle interesante que reveló la marca es que el pliego de condiciones para el desarrollo de esta batería era especialmente exigente ya que debía garantizar la entrega de máxima potencia (hasta 1.200 A para alimentar los tres motores y entregar sus 345 kW) y también tenía que ser capaz de conseguir el mismo rendimiento varias veces seguidas, manteniendo el mismo nivel a medida que se descargaba la batería (hasta un 30% de carga). Para lograrlo, Verkor rediseñó toda la arquitectura de su batería de 400 V con un sistema de refrigeración de tamaño específico (gracias, sobre todo, a un mayor caudal de agua) y una química NMC con un alto contenido en níquel y una elevada densidad energética. Su batería es de 89 kWh de capacidad, ofrece una autonomía de hasta 555 km, la carga rápida en corriente continua es de 190 kW pero lo más importante es que es capaz de mantener una alta potencia de carga durante largos periodos y en menos de 25 minutos puede pasar del 15% al 80%.










