Mexico es un mercado muy atractivo para la industria automotriz, no sólo por su cercanía con EEUU, sino que también por su gran tamaño. No por nada ha crecido una industria local fuerte, con gran cantidad de fábricas de automóviles y una una demandada red de servicios y ventas, pero que últimamente se ha visto amenazada por la avalancha de importaciones desde China, donde tanto las marcas tradicionales como locales están enviando modelos listos al país.
La gota que rebalsó el vaso fue la introducción de los nuevos Dodge Attitude y Journey, que antes fabricaban pero las nuevas versiones son modelos chinos reetiquetados. El Secretario de Economía Marcelo Ebrard Casaubon dijo que se están preparando para proteger la industria automotriz mexicana, al colocar nuevos aranceles a productos importados desde países con quienes no tengan tratados de libre comercio.

En la misma ocasión Ebrard dijo que hay vehículos ligeros que se están vendiendo a un precio menor al de inventario, para saturar el mercado, en referencia a las marcas chinas que están exportando y vendiendo vehículos a precios ultra bajos. Curiosamente, y a pesar de que los autos que vienen desde China y otros países asiáticos ya tienen un 20% de gravamen, son vendidos en Mexico bajo el valor de referencia, por lo que aumentarán el arancel a un 50%.
Pero no será todo relacionado a automóviles. En total son 1463 ítems los que estarán sujetos a nuevos aranceles, incluyendo electrónica, electrodomésticos y juguetes, con lo que esperan proteger cerca de 320000 empleos mexicanos. Pero esto deberá pasar por el congreso primero, y además de China, impactaría en otros países como India, Rusia, Turquía y Corea del Sur.
