Mazda añade a su cartera europea el nuevo SUV eléctrico CX-6e, modelo que acompañará al Mazda 6e y que será el segundo vehículo fabricado en China que la marca venda en el Viejo Continente. De todas formas, el flamante CX-6e no es otra cosa que el mismo Mazda EZ-60 que Rutamotor conoció en abril pasado en Shanghái, que es producido por el Grupo Changan. El familiar mediano puede lograr una autonomía en torno a los 484 km.

Obedeciendo a su condición de ser un eléctrico dedicado -vale decir, hecho desde cero como tal- el Mazda CX-6e se precia de proporciones que benefician el espacio para los ocupantes. Mide 4.850 mm de largo, con una amplia distancia entre los ejes de 2.902 mm y voladizos delantero y trasero particularmente ajustados. Por su parte, la capacidad de maletero en configuración clásica es de 468 litros, expandible hasta un máximo de 1.434 litros si se abate la segunda fila de asientos. Junto con ello, el SUV-D agrega un ‘frunk’ de 80 litros. Hay llantas de 19 o 21 pulgadas, según el corte de equipamiento.
En cuanto al confort interior, la marca japonesa destaca que el modelo dispone de un techo de cristal que abarca todo el habitáculo (1.05 m2 de superficie), filtrando el 99.7% de los rayos UV y que permite una transmisión de luz del 35%. El sistema de audio se compone de 23 altavoces y tiene una potencia de 1280 watts, en tanto que la pantalla principal es táctil, abarca el tablero tanto en el centro como en el lado del copiloto y alcanza las 26 pulgadas.
En lo mecánico, el CX-6e se mueve gracias a un único motor trasero de 190 kW (258 caballos) y 290 Nm de torque instantáneo, que permite una aceleración hasta los 100 km/h de 7.9 segundos y una velocidad final de 185 km/h. El corazón toma energía de una batería de litio ferrofosfato de 78 kWh de capacidad, para una autonomía en ciclo WLTP de 484 km.
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