La segunda generación del Mercedes-Benz GLC hace su estreno en Chile

El GLC emplea la misma base del sedán Clase C y arriba al país en motorizaciones 2.0 litros turbo, en bencina o diésel.

por José Ignacio Gutiérrez
Mercedes-Benz GLC

Mercedes-Benz introdujo en el país la segunda generación del GLC, el SUV compacto que está convertido en uno de los modelos más vendidos de la firma alemana en todo el mundo. Conocido internamente con el código X254, el familiar alemán es ahora 6 cm más largo y mejora notablemente en aspectos como la comodidad a bordo, la seguridad y es también un salto adelante en tecnología. Llega en motorizaciones bencinera o diésel, ambas con ayuda de la hibridación suave y con tracción 4Matic.

FT Mercedes-Benz GLC

Montado sobre la base MRA, la misma que usa el sedán Clase C, el familiar mide 4.716 mm de largo, 1.890 mm de ancho y 1.640 mm de alto, con una distancia entre ejes de 2.888 mm. El maletero aloja hasta 600 litros en configuración clásica de cinco ocupantes (1.680 litros con las plazas traseras abatidas). Las llantas son de 18 pulgadas y calzan neumáticos de medida 235/60.

Mercedes-Benz GLC

Uno de los aspectos que más destacan del nuevo modelo hecho en Sindelfingen, es su gran equipamiento en términos de seguridad. Esta segunda generación incorpora de serie nueve airbags, incluyendo el de rodillas y los Windowbag, que cubren cada ventana para proteger a los ocupantes de potenciales golpes en caso de un impacto lateral. Además, el asistente de seguridad activa Attention Assist puede advertir al conductor si detecta signos de agotamiento. A esto se suma el frenado autónomo, alerta de presión de neumáticos e indicador de cinturón de seguridad para los asientos traseros.

Mercedes-Benz GLC

El tren de rodaje de este modelo incluye un sistema de amortiguación selectiva, que entrega una experiencia de conducción segura, permitiendo una reacción suave o firme según las condiciones del camino. El conductor se puede olvidar del estrés al maniobrar en espacios estrechos y estacionar el GLC con el sistema autónomo Parktronic.

En tanto, el sistema Keyless-Go pone fin a la molesta búsqueda de la llave del automóvil. Este equipo es capaz de reconocerla si la llevas contigo cerca del automóvil o en el habitáculo. En ese momento, se pueden abrir o bloquear todas las puertas simplemente tocando la manilla.

Mercedes-Benz GLC

Gracias a la tecnología LED integral, sus luces delanteras y traseras ofrecen mejor visibilidad activa y pasiva tanto de día como de noche, garantizando seguridad para el conductor, así como para otros vehículos que lo rodean. Su capacidad de adaptar la intensidad de la luz a las condiciones del entorno permite iluminar mejor la calzada, utilizando menos energía que los faros convencionales. Además, el nuevo Mercedes-Benz GLC llega a Chile con un asistente que puede activar y cambiar automáticamente su iluminación según sea necesario.

GLC: referente en confort y tecnología

En el interior, el Mercedes-Benz GLC dispone de dos pantallas: la del cuadro de instrumentos, de 12,3”, y otra multimedia, en posición vertical y de 11,9” pulgadas. El SUV incorpora también la última generación del sistema de información y entretenimiento MBUX (Mercedes-Benz User Experience), que lo hace aún más inteligente, resultando innecesario quitar las manos del volante (se le pueden dar ordenes por voz mediante el comando ‘Hey, Mercedes’). Como resulta lógico, el MBUX es compatible, de manera inalámbrica con Apple CarPlay y Android Auto. La experiencia de viaje puede ser aún más placentera, gracias a un portalón eléctrico que es capaz de ajustarse al ángulo de apertura más cómodo, según la estatura del conductor.

El Mercedes-Benz GLC cambia en el apartado de motores. Ahora cuenta con el 2.0 turbo gasolinero de 204 CV (320 Nm) y de inyección directa o con el 2.0 litros turbodiésel de geometría variable que desarrolla 197 caballos y 440 Nm. En cualquier caso los bloques integran un sistema de hibridación suave que aporta 23 caballos al vigor del motor térmico. Pareados con una caja automática de nueve velocidades, la primera versión logra un consumo de 13.9 km/l en régimen mixto, mientras que la alternativa diésel mejora hasta los 18 km/l en idéntico ciclo. La tracción es siempre integral 4Matic.

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