En marzo de 2022, Hyundai anunciaba la llegada del Creta Grand a su portafolio, un SUV con capacidad para siete ocupantes diseñado especialmente para familias que priorizan el espacio, la comodidad y la seguridad. Desde entonces, el modelo se ha posicionado como una opción versátil dentro del segmento y ahora, tres años después de su lanzamiento, recibe su primera actualización. Esta renovación busca mantener su vigencia frente a una competencia cada vez más exigente, conservando sus principales atributos, pero incorporando mejoras importantes en tecnología, ajustes en su diseño exterior e interior, y avances en materia de seguridad.
PRECIOS HYUNDAI CRETA GRAND– JUNIO 2025 (incluyen bonos)
- Hyundai Creta Grand Go: $ 19.990.000 / US$ 21.200
- Hyundai Creta Grand Plus: $ 22.490.000 / US$ 23.900
El Hyundai Creta Grand -que se produce en India, a diferencia del Creta a secas– sigue utilizando la reconocida arquitectura K2 que viene desarrollando la compañía surcoreana desde el 2017 y sus dimensiones son de 4.560 mm de largo, 1.800 mm de ancho y 1.670 mm de alto. Su distancia entre ejes es de 2.760 mm, cuenta con tres fila de asientos y su despeje al suelo es de 200 mm. Con las tres filas de asientos en uso, la capacidad del maletero es de 180 litros, mientras que si se abate la tercera fila el espacio se amplía a los 561 litros. En su parte delantera cuenta con suspensión independiente McPherson y en la parte trasera el eje torsional CTBA.

Los cambios más notorios se encuentran en el exterior, donde el renovado Creta Grand adopta varios elementos de diseño inspirados en el nuevo lenguaje visual del Santa Fe. Entre los detalles más destacados (especialmente en la versión Plus) se encuentran las luces diurnas LED en forma de “H”, una parrilla paramétrica con líneas horizontales segmentadas que le otorgan una presencia más robusta, nuevas llantas bitono de 17 pulgadas, barras de techo funcionales, espejos laterales plegables eléctricamente con señalizador integrado, molduras plateadas en los parachoques y, en la parte trasera, un diseño más dinámico con doble salida de escape y una barra luminosa que conecta ambos grupos ópticos.
En el interior, el modelo mantiene muchos de los elementos que lo han hecho atractivo desde su lanzamiento: un habitáculo espacioso y cómodo, materiales agradables al tacto y detalles en acabado piano black. Se conservan los comandos físicos como botones y perillas bien distribuidos, así como el tradicional freno de mano mecánico (no cuenta con freno eléctrico ni función auto hold). De serie, incluye un cuadro de instrumentos con pantalla digital de 4,2 pulgadas que facilita la lectura de información clave del vehículo, una pantalla multimedia táctil de 8″ con conectividad inalámbrica para Apple CarPlay y Android Auto, sistema de sonido con seis parlantes, sensores de retroceso, volante multifunción, tapiz de tela en tono negro de buena calidad, salidas de aire para la segunda y tercera fila, y capacidad para siete ocupantes.
La versión Plus eleva suma elementos como botón de encendido, control crucero, cargador inalámbrico para celulares, volante revestido en cuero, sensores delanteros y sistema de climatización automático, ofreciendo una experiencia de conducción más confortable y conectada.

En el apartado mecánico, ambas versiones del Creta Grand están equipadas con un motor de cuatro cilindros y 2.0 litros, capaz de entregar una potencia máxima de 157 hp a 6.500 rpm y un torque de 191 Nm a 4.500 rpm. La principal diferencia entre ambas variantes radica en la transmisión: la versión GO incorpora una caja manual de seis velocidades, mientras que la versión Plus opta por una transmisión automática de seis marchas con convertidor de par. En cuanto a eficiencia, el consumo de combustible es de 12,8 km/l en ciclo mixto para la versión manual, y ligeramente superior en la automática, alcanzando los 13,2 km/l. En ambos casos, la tracción es delantera.
En materia de seguridad, ambas versiones vienen equipadas de serie con seis airbags, cámara de retroceso, asistente de arranque en pendiente y frenos de disco en las cuatro ruedas. Sin embargo, resulta llamativo que el modelo no incluya sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS), un aspecto cada vez más común incluso en vehículos del mismo segmento.
















