En Rutamotor ya te hemos contado de qué son y cómo funcionan las ADAS de los vehículos de última generación (por las siglas en inglés de Sistemas de Asistencias Avanzadas a la Conducción). También te explicamos grosso modo cuáles son sus aplicaciones más elementales e incluso te detallamos que a partir de mediados de 2024 la Unión Europea hizo varias de ellas obligatorias para todos los vehículos medianos y livianos que se comercializan dentro del bloque, ello, por supuesto, con el fin de elevar la seguridad vial en carreteras y ciudades.

Pero, ¿qué sienten los conductores cuando estos sistemas realmente intervienen en su conducción, por ejemplo con la activación autónoma de los frenos? Ahora un estudio español responde a la interrogante y los resultados sorprenden: casi la mitad de ellos estima que las alertas y/o avisos de las llamadas ADAS son excesivos.
El estudio ¿Tecnología que protege o incomoda? fue presentado recientemente en Madrid por la Fundación CEA, el Club Europeo de Automovilistas, y Asitur, una compañía de seguros con más de 40 años de trayectoria.

La investigación se basó en una muestra de 1.109 conductores y develó una desconexión preocupante entre el rápido avance tecnológico en los vehículos y la comprensión real por parte de sus usuarios. Entre las principales conclusiones se halla que:
- El 48.76% de los conductores se sitúa en niveles ‘básico’ o ‘inicial’ de conocimiento sobre los ADAS.
- El 49.03% de los encuestados considera que las alertas de los sistemas ADAS son excesivas y el 42.55% experimenta un alto nivel de estrés con su uso.
- Solo el 13.47% tuvo en cuenta estos sistemas al comprar su vehículo (antes de que fueran obligatorios, se entiende).
- El 71.63% declara no haber recibido formación suficiente en el concesionario.
- Aunque el 82.45 % reconoce que los ADAS mejoran la seguridad, solo el 0,65% confiaría plenamente en un vehículo totalmente automatizado.
Según Rafael Fernández-Chillón, presidente de la Fundación CEA, «no basta con que los vehículos estén equipados con tecnología de última generación. Es fundamental que los conductores la comprendan, la acepten y la sepan utilizar correctamente. Si no, el avance se convierte en un riesgo«.
El informe no solo se limitó a identificar esta brecha, sino que propone medidas concretas dirigidas a fabricantes, concesionarios, escuelas de conductores y administraciones públicas, entre ellas:
- Formación práctica en el momento de entrega del vehículo.
- Interfaces más intuitivas y personalizables.
- Inclusión obligatoria de contenidos sobre ADAS en el aprendizaje para el permiso de conducir.
- Incentivos económicos para la adopción de vehículos mejor equipados.
- Campañas públicas rigurosas que aclaren el uso y limitaciones reales de estos sistemas.
¿Qué te parecen las conclusiones de este informe español? ¿Has sentido alguna vez incomodidad con alguna de las intervenciones de las ADAS?
