Érase una vez... El Toyota Land Cruiser abre otra página en Chile

Érase una vez el Land Cruiser… El mito off-road de Toyota inaugura otro capítulo en Chile

Se trata del estreno de la 5ª generación de la Serie 250, que nuevamente se venderá con el apellido 'Prado' y que debuta localmente con un corazón turbodiésel. Asimismo, evoluciona a la plataforma GA-F, que comparte con el Serie 300 y la nueva pick-up Tacoma.

por José Ignacio Gutiérrez

A casi un año exacto de su develación en Japón, este 3 de septiembre Toyota Chile presentó oficialmente el esperado Land Cruiser Prado. Esta especie de continuador de la leyenda Land Cruiser nacida a mediados del siglo pasado -que está ubicado entre el tradicionalista Serie 70 y el lujoso Serie 300– aterriza en Chile en dos cortes de equipamiento, que están siempre impulsados -de forma inédita en el país- por el reconocido motor turbodiésel 1GD-FTV de cuatro cilindros en línea que también emplea la Hilux más capaz.  ¿Y la opción gasolinera? Se sumará solo a partir de dos años más y exclusivamente en forma híbrida (el 2.4 turbo denominado comercialmente i-Force Max).

Land Cruiser Prado

De izquierda a derecha: Serie 300, Serie 70 y Serie 250.

PRECIOS TOYOTA LAND CRUISER PRADO – SEPT. 2024

  • Toyota Land Cruiser Prado VX 2.8 TD AT8 4×4: $ 61.990.000 / US$ 66.800
  • Toyota Land Cruiser Prado VX-L 2.8 TD AT8 4×4: $ 67.990.000 / US$ 73.200

Como se conocía hace más de un año, el nuevo Toyota Land Cruiser Serie 250 evoluciona a la plataforma TNGA-F, que consiste en un esquema de travesaños y largueros que respeta la esencia histórica del 4×4 nipón. Con espacio para tres filas de asientos (2+3+2), el Prado tiene dimensiones dadas por 4.925 mm de largo (batalla de 2.850 mm), 1.980 mm de ancho y 1.935 mm de alto, con una distancia libre al piso de 215 mm y ángulos de aproximación y de salida de 32º y 22º, respectivamente. La capacidad de vadeo es de 700 mm y la de arrastre, de 1.500 kilogramos.

En el diseño de su carrocería, Toyota dice haber respetado la esencia de su saga más off-road, con pasos de ruedas ensanchados, espejos cuadriformes y molduras prominentes, pero que también son un reflejo de modernidad con iluminación 100% LED (los grupos principales son de tres ‘ojos’) y ventanillas laterales que son 30 mm más bajas que en la generación pasada, de manera que la visión desde el interior es más amplia.

En materia de equipamiento, el 4×4 producido en Japón arranca con el corte VX. Desde aquel estándar se cuentan elementos como llantas de aleación de 20 pulgadas (neumáticos 265/60), luces DRL LED, lavafaros delanteros, barras de techo, sensores de estacionamiento delanteros y traseros, portalón de apertura eléctrica, luneta con apertura propia, pisaderas iluminadas, climatizador dual con salidas de aire en todas las filas, butacas delanteras eléctricas con memoria y climatización, segunda fila abatible en 60:40 y última fila abatible en 50:50, asientos traseros con calefacción, tapicería en cuero, volante y palanca de cambios forrados en piel, freno de estacionamiento eléctrico con función autohold, control de velocidad crucero, seis puertos USB tipo C, smartkey con botón de encendido, cargador inalámbrico, sunroof, espejo electrocromático, apoyabrazos central con caja climatizada, guantera refrigerada, suspensión variable adaptativa de tres niveles, pantalla central táctil de 12.3″ con conexión inalámbrica a Android Auto y Apple CarPlay, Multi-Terrain Monitor (permite ver en la pantalla el vehículo por todos sus costados, algo netamente enfocado en el desempeño en off-road) y bloqueo de diferencial central.

Land Cruiser Prado

En VX-L el Land Cruiser Prado añade maletero con apertura sin manos, tercera corrida de abatimiento eléctrico, head-up display, grilla delantera en negro brillante, bloqueo de diferencial trasero con sensor de par trasero y espejo central con función de cámara y pantalla (sirve para cuando la luneta está con demasiado equipaje).

En seguridad la base es con ocho bolsas de aire (dos frontales, dos laterales, dos de cortina y dos de rodilla), frenos de discos delanteros y traseros (18″ adelante y 17″ detrás), control de partida en pendientes y asistente de descenso. Solo el Land Cruiser VX-L agrega ayudas a la conducción como el control crucero adaptativo, el sistema de pre-colisión, luces altas automáticas y adaptativas y asistente de detección de carril.

El Prado por primera vez con corazón turbodiésel

El Land Cruiser Prado 2025, que es la variante Light Duty de la gama Land Cruiser y que transita su 5ª generación, se estrena oficialmente en el país con un motor turbodiésel (antes existió la opción, pero Toyota Chile no la trajo). Es de todos modos un músculo conocido en la marca, pues es el que impulsa a la superventas Hilux (que fue líder en la primera mitad de año en el país). Es un propulsor 2.8 litros de cuatro cilindros en línea, que entrega 201 caballos y 500 Nm de par máximo entre las 1.600 y 2.800 rpm. Se gestiona exclusivamente por una transmisión automática con convertidor de torque con ocho relaciones.

La tracción es 4×4 a tiempo completo (relación 40:60 adelante / atrás), con caja reductora y que funciona pareada a un selector de terreno, para moverse en High o Low entre los modos Auto, Dirt, Sand, Mud, Snow o Rock (este último solo accionable en baja). La integración del sistema Crawl Control facilita el avance a baja velocidad en condiciones todoterreno extremas (una especie de control de velocidad crucero).

¿Qué te parece lo más flamante de Toyota en Chile? ¡Coméntanos!

   

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