Las repercusiones por la guerra de aranceles entre Estados Unidos y China (o EE.UU. y Europa) no dejan de sucederse. Ahora se conoció que el clásico sedán Volvo S90, el tres cuerpos más grande de la marca sueca y que se producía en Daqing, China, es la nueva víctima fatal.

De acuerdo con el sitio especializado Automotive News, el Volvo S90 saldrá definitivamente del mercado estadounidense, donde, dicho sea de paso, había vendido solo 1.364 unidades el año pasado, apenas un marginal de los 126 mil patentamientos que la firma escandinava se anotó entre enero y diciembre. Era el último sedán de Volvo a la venta en América del Norte…
«Es un volumen realmente bajo para un automóvil en EE.UU.«, dijo una fuente anónima al citado medio europeo. «En lugar de lidiar con los aranceles, ellos prefieren derechamente cortar su importación y venta«, añadió.

Volvo ES90
Volvo Cars es muy consciente de su situación desmejorada frente a la guerra arancelaria. Este mismo 9 de abril en una circular a sus concesionarios, Michael Cottone, presidente de Volvo Cars para EE.UU. y Canadá, declaró que «el clima geopolítico y económico global» está impactando el negocio de Volvo. Como te contamos en marzo, el veterano sedán S90 ya tiene a su sucesor en la era eléctrica: el ES90, que también se produce en China.
¿Qué te parece la despedida repentina del sedán S90?
