Así como ya hizo Europa a mediados de año, cuando informó de un alza en los aranceles para los vehículos eléctricos importados de China, ahora es Canadá el país que toma cartas en la materia. En efecto, este lunes el primer ministro de aquel país, Justin Trudeau, dijo que se impondrá un 100% de arancel sobre los BEV producidos en el Dragón Asiático. Ottawa también grabará el acero y el aluminio chino con 25%.

La medida viene a poco más de un mes de que ese país abriera una consulta pública relacionada con los automóviles eléctricos chinos y sus productos asociados, algo en la línea de lo que ya acordó la Unión Europea y su vecino del sur, Estados Unidos. «Pienso que todos sabemos que China no está jugando bajo las mismas reglas«, dijo Trudeau, en declaraciones que recoge la agencia de noticias Reuters.
El líder político da cuenta así de lo que varios gobiernos y fabricantes han reclamado en los últimos meses (como Alfa Romeo), respecto de que China subvencionaría a sus propios fabricantes, en una clara jugada desleal de dumping. «Lo que es importante acerca de nuestra medida, es que estamos alineándonos con otras economías alrededor del mundo«, reforzó Trudeau.

Ottawa intenta posicionar a Canadá como una parte fundamental de la cadena de suministro global de vehículos eléctricos y ha recibido presiones a nivel nacional para que actúe contra la política de China, que claramente obstruiría la senda canadiense. La potencia norteamericana ha venido firmando acuerdos por miles de millones de dólares para incorporar a los principales fabricantes de automóviles europeos en todas las partes de la cadena de suministro de vehículos eléctricos para reforzar su condición de país productor.
Se espera que Estados Unidos informe esta misma semana los planes finales de implementación de los aumentos arancelarios que adelantó Joe Biden a principios de este año.
¿Qué te parece el potente mensaje que envía Canadá al resto del mundo? ¡Coméntanos!
