Este 10 de junio, Yoshihiro Nakata, Presidente y Consejero Delegado de Toyota Motor Europe pidió ajustar la Ley de Aceleración Industrial de la Unión Europea, algo que el gigante japonés ve como vital para proteger la competitividad de la industria automotriz continental. La marca -que ha puesto más de 25 millones de unidades híbridas a nivel global- defiende una descarbonización centrada en el cliente, con una mayor flexibilidad tecnológica.

Entre los puntos señalados por Nakata, que se dieron en el marco del Congreso Automotive News Europe, Toyota reclama por un lado la aceleración de la red de hidrógeno para el transporte pesado; por otro, expresó la preocupación de que se excluya a a socios internacionales clave del sector automovilístico, lo que -de acuerdo con lo que explica- podría perjudicar futuras inversiones, el empleo y la transferencia tecnológica, además de reducir la escala regional que se considera necesaria para competir eficazmente a nivel global.
Yoshihiro Nakata advirtió que los retrasos y los criterios de elegibilidad restrictivos podrían debilitar la posición de la Unión Europea, mientras otras regiones continúan avanzando. «Creemos que determinados socios estratégicos como Reino Unido, Japón y Turquía deberían ser reconocidos de la misma manera que los productos ‘Fabricados en la UE’. La resiliencia de Europa no se basa únicamente en la producción local, sino también en la colaboración con socios que permitan generar escala regional y éxito compartido. Trabajando juntos somos más fuertes«, apuntó.

Desde Toyota se asume un rol europeísta, puesto que la compañía subraya que el año pasado el 80% de sus vehículos vendidos en Europa (casi 900 mil unidades) fueron fabricados allí. Toyota Motor Europe cuenta con 13 plantas en el continente (ocho de ellas dentro de la Unión Europea y cinco fuera de la zona Euro). En ellas da trabajo a unos 25 mil operarios. El directivo declaró que TME «puede considerarse un fabricante europeo«, cumpliendo el principio fundamental de Toyota de «producir donde vende y abastecerse donde produce», explicó.
Más flexibilidad hacia 2035
Junto con abogar por una unión que asegure la sostenibilidad de la industria automotriz europea, Toyota dice que en relación con la propuesta del Paquete Automovilístico de la Unión Europea, mantiene su línea de ofrecer al cliente lo que necesita en cada momento, por eso su apuesta por la estrategia multitecnología para la descarbonización es la elegida para que refleje la demanda real de los clientes, sin perder de vista los objetivos medioambientales. En otras palabras, que sea el cliente quien elija.

En esa línea, Toyota busca hacer ver que los eléctricos no son el único camino, sino que también es preciso incluir a los vehículos eléctricos de pila de combustible de hidrógeno (FCEV), los híbridos enchufables (PHEV) y, además, dar realce a los combustibles renovables como un factor clave para la descarbonización, ya que «son capaces de reducir significativamente las emisiones de carbono, contribuir al desarrollo tecnológico europeo y reforzar la resiliencia energética frente a los desafíos relacionados con el suministro de combustibles fósiles«.
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