En un momento de la historia (de tres a cinco años atrás) las startup de autos eléctricos estaban por doquier, queriendo ser la nueva Tesla. Mientras que en China la mayoría de ellas triunfó y fueron adquiridas por marcas con mayor historial y recursos, en Occidente no fue tan así y solo algunas siguen funcionando, con un éxito variable.
Ahora en China, con un mercado tan saturado de marcas, ya no es tan fácil. Prueba de ello es el estado actual de Jiyue, marca de autos eléctricos respaldada por los gigantes Geely y Baidu, que está al borde de la quiebra por bajas ventas. Pero las noticias indican que la historia es más turbia de lo que parece.

En los estados de cuenta de Baidu (dueña de un 35% de Jiyue), se descubrió un ‘hoyo financiero’ donde faltaban casi US$ 1.000.000.000, por lo que una nueva inversión e inyección de fondos a la startup fue pausada indefinidamente. Además se descubrió que los proveedores de la marca habían sido pagados con valores superiores a los estándares, sobre todo porque la mayoría tiene contratos existentes con Geely.
Y por si fuera poco, se supo que el jefe financiero de la marca escapó con toda su familia a Singapur, llevándose todos los libros y documentos contables, lo que aumenta las sospechas de un eventual fraude.
