Este 16 de septiembre Porsche dio cuenta de los avances de su próximo Cayenne Electric, el modelo que materializará quizá uno de los cambios más disruptivos de la firma alemana en los últimos años: la conversión de su best seller (aunque ya dijo la propia compañía en julio que, en paralelo, mantendría las variantes térmicas). Ahora desde Stuttgart cuentan los detalles de los últimos ensayos del Cayenne Electric, el que convive por estos en duras condiciones climatológicas, todo pensado en que el SUV eléctrico –que será el primer familiar de calle en contar con carga inalámbrica– rinda como lo hace cualquier Porsche.

Según la firma, la inteligencia artificial ha transformado radicalmente, y ha acortado, las pruebas de vehículos en general. «Esto se basa en tres pilares: rutas digitalizadas con precisión, desde Nürburgring hasta el tráfico diario; las décadas de experiencia de los ingenieros de Weissach en pruebas de campo; y la significativamente mayor potencia de cálculo de los sistemas modernos para simulaciones en tiempo real«. Todo ello ha permitido a los ingenieros no solo visualizar el Cayenne digitalmente, sino también probarlo directamente en un entorno virtual. En una fase de desarrollo en la que los componentes están inicialmente disponibles en formato digital y, por lo tanto, pueden modificarse fácilmente, los expertos utilizaron la realidad virtual para realizar las primeras pruebas de la futura generación del familiar de cinco plazas, alguna vez llamado el salvador de Porsche (a inicios de siglo cuando fue el primer SUV de marca premium y se convirtió en un éxito inmediato).

La compañía de deportivos fundada por Ferdinand Porsche cuenta que los modelos reales han sido trasladados hasta regiones tan cálidas como los estados del Golfo Pérsico o el Valle de la Muerte, en EE. UU.. Allí, el climatizador y la gestión térmica de la batería y el sistema de propulsión fueron sometidos a exigentes test funcionales a temperaturas de hasta 50º C. En Escandinavia, en cambio, donde las temperaturas alcanzan los -35º C, pasaron al pizarrón el arranque en frío, el climatizador, la tracción, el comportamiento de marcha y frenado y el rendimiento de los sistemas de control relacionados con la dinámica de conducción. «Y en ambos extremos climáticos, el Cayenne Electric tuvo que poder cargarse rápidamente sin problemas«. A renglón seguido se añade en el comunicado de prensa que «casi ningún otro fabricante exige más a sus vehículos que Porsche«.

Finalmente, y para dar cuenta gráficamente del avance de la tecnología en la industria automotriz, Porsche declara que el plazo de desarrollo del Cayenne Electric -que se posicionará por encima del ya conocido Macan Electric– se redujo en un 20%. Asimismo, se resalta que estas pruebas virtuales también son más eficientes en el uso de recursos, gracias a un menor consumo de materiales.
Aunque Porsche no lo ha detallado, todo apunta a que su nuevo integrante 100% eléctrico debutará a fines de esta misma temporada.
¿Qué te parece la crudeza de los testeos de Porsche para el próximo Cayenne?
