México está lejos de ser un simple mercado para Nissan. En este país -puerta de entrada a América Latina y también a América del Norte- la firma japonesa manda a sus anchas hace más de 15 años y en 2024 su participación superó el 17% (254.457 autos). Y ello no es ninguna coincidencia, porque a mediados del 60 cuando la entonces Datsun buscaba crecer más allá de sus fronteras, escogió a México como el primer mercado satélite para instalar una fábrica. A día de hoy, Nissan Mexicana posee un propio Centro de Investigación y Desarrollo (en Toluca), produce cada temporada 700 mil unidades y de sus líneas de montaje en Aguascalientes y Cuernavaca han salido más de 14 millones de unidades. En este lugar que tan bien le sienta -donde este sábado se disputa la 2ª fecha de la 11ª temporada de la Fórmula E– Nissan anticipa parte de lo que está por venir en sus autos de calle y que viene delineando al fragor de la competencia, a la que pone como esa especie de necesario centro de pruebas.
Antes que todo, en Nissan subrayan que -tal como alguna vez hicieron con el Leaf- ahora han sido pioneros en el compromiso con la Fórmula E, al asegurar su permanencia al menos hasta fines de esta década en la categoría, una que, dicho sea de paso, evolucionará en 2026 a los monoplazas Gen4 (ver más). Actualmente, con los Gen3 EVO la compañía ya dice tener un buen marco. ¿Por qué? Pues porque los autos avanzaron a un layout que parece mucho más atractivo, en el entendido que se relaciona más con el core business que busca aplicar Nissan a los automóviles de calle y electrificados del futuro. Estas ventajas están relacionadas con el nuevo esquema de tracción a ambos ejes (la marca la llama comercialmente e-4orce y es una peculiaridad total en monopostos); a un sistema de carga ultra rápida, que podría devenir en futuros cambios en las reglas de la competencia; y a una brutal capacidad de aceleración hasta los 100 km/h en 1.8 segundos, que obliga precisamente a un aceitadísimo sistema de manejo del torque.

¿Y qué gana Nissan? Iván Espinosa, Jefe Global de Producto de Nissan y de la división Nismo, destaca que los esfuerzos se concentran hoy precisamente en la mejora y la optimización del sistema de tracción. El directivo va más allá y apunta a que si en algún minuto la lógica fue aplicar la expertise de los autos eléctricos de calle a la Fórmula E (como con el citado Leaf), hoy y especialmente a futuro será todo lo contrario: actualmente Nissan pone el foco en los softwares del sistema de tracción e-4orce, que, adelanta el ejecutivo, servirán para plasmarlo en vehículos 100% eléctricos ‘convencionales’ e incluso en aquellos que lleven la legendaria abreviación Nismo (Nissan Motorsport), que tendrán un seteo aun más específico. Ese es el punto clave.

Nadie del panel lo explicitó, claro, pero así es como pueden ir atándose cabos y se entiende cómo es que Nissan apunta al futuro. La marca ya exhibió hace dos años el conceptual eléctrico Hyper Force, llamado a ser el futuro sucesor del venerado Nissan GT-R; ha confirmado que contará con un coupé Z eléctrico y recientemente también ha dejado entrever que podría resucitar al recordado deportivo Silvia. Todos por supuesto se nutrirán de la experiencia que los ingenieros absorben en la pista, como en el Autódromo Hermanos Rodríguez, el escenario de este sábado.
¿Puede ser emocionante un deportivo eléctrico? Este punto siempre en boga entre los fanáticos, suele aparecer en conferencias como las que ofreció Nissan en Ciudad de México. Esta no fue ninguna excepción. El piloto Oliver Rowland dio la respuesta: «en un auto eléctrico tienes velocidad realmente pura y la percibes solo por el viento. No tienes las revoluciones de un auto con motor térmico, ni tampoco las vibraciones. Al final es lo que buscan los ingenieros para autos de calle, ¿no? Menos ruidos exteriores y menos movimientos indeseados, lo que a la larga se traduce en mayor placer de conducción«.
Finalmente, Espinosa declaró que Nissan está confiado en que el futuro de la industria sigue siendo eléctrico. Lo que pasa es que variará el tiempo de adopción, según la región… pero a los hechos, más temprano que tarde los deportivos más codiciados del mundo, incluido el propio ‘Godzilla’ -el juicioso sobrenombre del GT-R- contará con un tren motriz totalmente eléctrico. ¿Lo imaginas?








