El mercado no tiene mucho margen como para decir lo contrario: La carrocería SUV es la reina actualmente. Su posición de manejo más elevada, más espacio interior, y una (muchas veces falsa) sensación de seguridad al ser un vehículo más grande la han hecho la favorita al momento de concretar una venta. Pero un estudio en EEUU dice que la próxima generación podría volver a carrocerías más tradicionales.
De acuerdo con una encuesta relacionada co las preferencias de los futuros conductores (adolescentes entre 15 y 19 años), el 51% se imaginó manejando un sedán, mientras que un 31% prefería una SUV.
Varios factores estarían motivando este cambio de preferencias a futuro en el mercado. Uno de los más importantes es el precio, ya que en EEUU, el valor promedio de un sedán del segmento de compactos es un 26% menor al de un SUV similar. Esta diferencia sube al 32% cuando se analiza valores similares en el segmento mediano. El tamaño es la principal justificación para esta diferencia, junto a otras piezas mecánicas que requieren menos robustez debido al menor peso de la carrocería.

Ese último factor lleva a otra ventaja: el consumo de combustible. Su aerodinámica y menor peso requieren menos energía para impulsarlo, por lo que el consumo de combustible es menor. Con la guerra de Irán a cuestas, que ha elevado el precio de los combustibles a nivel global, por lo que el consumo vuelve a ser un factor relevante en EEUU.
Finalmente, están los eléctricos. Siendo los Alfa la generación que se enfrentará a estos modelos una vez que tengan en mayoría poder adquisitivo suficiente, se encontrarán en un mercado de vehículos nuevos donde los sedanes y carrocerías de formas más aerodinámicas serán las dominantes (y seguramente de origen chino).
