El mayor problema que tienen los vehículos Jeep en general es su consumo, algo que no han podido solucionar a pesar de los avances que han logrado en el desarrollo de sus motores, y que los deja detrás de la competencia en ese sentido. Para ello presentaron las variantes híbridas enchufables 4xe, que han sido las primeras del segmento en equipar tecnología de ese tipo.

Con el Wrangler y el Grand Cherokee 4xe a la marca le ha relativamente ido bien. Y es que a pesar de no ser los modelos más requeridos de la gama, son algunos de los híbridos enchufables más populares en Estados Unidos. El siguiente sería la Gladiator 4xe, versión que el 2024 había sido anunciada por el CEO de Jeep Antonio Filosa para ser presentada a fines de este año, pero que en la recta final fue cancelada oficialmente por un cambio de prioridades.
La compañía dice que se enfocará en ofrecer opciones personalizadas y mayor equipamiento en la Gladiator. Todo eso suena extraño al comparar el relativo éxito que ha tenido el Wrangler 4xe, pero también se puede asociar indirectamente con el término de los beneficios estatales para la compra de vehículos limpios (híbridos enchufables o eléctricos) en EE.UU., lo que elevaría el precio del modelo, que ya ha tenido una baja importante en cuanto a ventas (en versiones térmicas).
De haber llegado a la calle, la Gladiator 4xe habría repetido buena parte de la plataforma que se han visto en los otros modelos. Esto significa que habría equipado un motor 2.0 turbo de 4 cilindros, más un motor eléctrico y un pack de baterías de 17.3 kWh, para tener una potencia combinada de 375 hp, y una autonomía eléctrica de unos 32 kilómetros.

Iba a ser, y no fue… Por otra parte, lo que sí sigue a pie firme es una Gladiator tope de gama impulsada por el corazón V8 de 392 pulgadas cúbicas (o 6.4 litros).
