El proceso de transformación total de Jaguar, para pasar a ser una marca totalmente eléctrica de supervehículos de lujo, no significó solamente dejar atrás a su oferta (y cargarse de paso su imagen tras el fiasco de la presentación de su nueva imagen de marca), sino que también hizo quedar en pausa, y posteriormente cancelar, una serie de nuevos vehículos que tenía en desarrollo.
Uno de los modelos que estaba prácticamente listo, con apenas un par de meses para finalizar su desarrollo (habría estado listo para el 2020), fue una versión completamente nueva del XJ. Este sedán estaba fabricado sobre una nueva arquitectura, e inicialmente sería un modelo eléctrico, pero estaría diseñado desde un principio para utilizar un motor V6, en caso que el mercado y la demanda justificara esa opción. Una respuesta inteligentemente adelantada a la caída en la demanda de autos eléctricos que se ha visto.

Otro modelo en el que estaban trabajando era una nueva versión del F-Pace, el crossover más grande que tenía la marca, y que (de haberse ejecutado bien), pudo ser una atractiva opción a los SUV premium que parecen abundar últimamente. El sedán más pequeño XJ también estaba en desarrollo, aunque se desconoce hasta que punto estaba avanzado su trabajo.
Quizás la pérdida más dolorosa fue el saber que un F-Type también estaba en trabajos. El coupé (indicado como uno de los últimos «reales Jaguar» por la prensa) seguramente no habría sido un hit de ventas, pero habría logrado mantener relevante a la marca en el mercado y en los clientes, como un modelo anhelado o vehículo halo para la marca. Pero finalmente todo eso fue dejado de lado (y finalmente descartado) para darle paso al nuevo coupé eléctrico de lujo Type 00, que aún genera dudas sobre cómo reaccionará al mercado una vez que comiencen las primeras entregas.

