Tal como te lo adelantamos hace unas horas, Hyundai tenía algo importante entre manos. Y no decepcionó. En la apertura del Salón del Automóvil de Nueva York 2026, la marca presentó el Boulder Concept, un SUV que marca un punto de inflexión en su estrategia global.
¿La clave? Este modelo anticipa la primera arquitectura sobre chasis de largueros (body-on-frame) de Hyundai, una base completamente nueva que dará origen a una pick-up mediana de producción proyectada para 2030. Un movimiento que posiciona a la marca en un terreno históricamente dominado por fabricantes estadounidenses.

Con el Boulder Concept, Hyundai deja claro que va en serio. La marca entra de lleno al mundo de los vehículos de trabajo y aventura, apostando por capacidades reales de off-road, remolque y uso intensivo, una fórmula clásica en mercados como Estados Unidos, pero inédita para la firma coreana en este nivel.
Más allá del diseño, el concepto adelanta la hoja de ruta de la compañía en este segmento. Su estructura robusta tipo ladder-frame y su enfoque funcional apuntan a desarrollar vehículos más resistentes, versátiles y preparados para condiciones extremas.

El proyecto fue liderado por Hyundai Design North America, con base en California, y responde a un objetivo claro: conquistar a los entusiastas del todoterreno y ampliar su alcance hacia nuevos clientes, especialmente aquellos que hoy optan por pick-ups y SUV tradicionales.
En esa línea, José Muñoz, presidente y CEO de la compañía, fue categórico: “Los vehículos con chasis de largueros son la base del trabajo y la aventura en Estados Unidos, y pretendemos competir en el segmento de las camionetas medianas con todo lo que tenemos. Estamos incursionando en segmentos en los que nunca antes habíamos competido, y lo estamos haciendo de la manera correcta”.

El Boulder Concept también introduce la filosofía de diseño “Art of Steel”, que combina robustez estructural con una estética sólida y funcional, dando forma a un SUV de líneas firmes y presencia imponente. En lo práctico, suma soluciones como un portalón trasero de doble apertura y una luneta abatible que facilita la carga de objetos de gran tamaño.
Su enfoque todoterreno es evidente: incorpora neumáticos de 37 pulgadas, alta capacidad de vadeo y una configuración pensada para enfrentar terrenos exigentes, reforzando su carácter como un vehículo preparado para condiciones reales fuera del asfalto.
El interior, por su parte, mantiene esa lógica funcional. Utiliza materiales resistentes en zonas clave, controles físicos de fácil acceso y un diseño configurable que permite adaptarse a distintos escenarios. Incluso integra mesas plegables, pensadas tanto para actividades al aire libre.

De cara al futuro, Hyundai ya dejó claras las bases de esta nueva generación de vehículos. Los modelos de producción derivados de esta plataforma serán diseñados, desarrollados y fabricados en Estados Unidos, además de utilizar acero producido localmente por Hyundai, reforzando su apuesta por el mercado norteamericano.
Con el Boulder Concept, Hyundai no solo presenta un prototipo: abre la puerta a una nueva era, donde la marca buscará competir cara a cara en uno de los segmentos más duros y tradicionales de la industria automotriz.







