Ford Argentina alcanzó un nuevo capítulo en su historia industrial: la planta de Pacheco llegó a las 3,5 millones de unidades producidas desde que abrió sus puertas en 1961. Este logro resume más de seis décadas de innovación y compromiso con la industria automotriz, consolidando a este centro como uno de los más importantes de la región para la marca del óvalo.
A lo largo de su trayectoria, la planta bonaerense fabricó modelos que se convirtieron en verdaderos íconos para los argentinos. Desde el legendario Ford Falcon, que comenzó a producirse en 1963, hasta la icónica pick-up F-100, el Fairlane, el Taunus, el Sierra, el Escort, el Focus y el Orion, todos dejaron su marca en la historia local.
En la actualidad, la gran protagonista es la Ford Ranger, cuya fabricación nacional comenzó en 1996. Hoy es uno de los pilares del portfolio de la marca en Sudamérica y un modelo clave para su liderazgo en el segmento de pick-ups.

Sin ir más lejos, según el último informe de la Anac, la Ranger se posiciona como la cuarta pick-up más vendida del país y el noveno vehículo más comercializado entre todos los segmentos. Desde Ford destacan que esta camioneta representa cerca de un tercio de su producción, lo que demuestra su peso estratégico para la compañía.
La planta de Pacheco no solo abastece al mercado argentino: exporta aproximadamente el 70% de su producción a distintos países de América Latina. Esto la convierte en un centro neurálgico dentro de la red global de Ford y en una referencia de calidad para la región.
En los últimos años, la planta experimentó una transformación profunda para incorporar tecnologías de última generación. Tras una inversión de 700 millones de dólares, el centro industrial se modernizó por completo para producir la nueva generación de Ranger, reforzando su posición como una de las fábricas más avanzadas y competitivas de Sudamérica.
