Este fin de semana se correrá una nueva versión de las 24 Horas de Le Mans, uno de los eventos más importantes de la categoría de carreras de resistencia y del automovilismo en general, donde se miden pesos pesados frente a frente, para poner a prueba la resistencia de su tecnología y calidad de fabricación frente a la exigente competencia.

Aston Martin participará este año con una unidad levemente modificada del Valkyrie, su superdeportivo que no teme mirar a los ojos a los grandes conocidos del rubro. Del modelo de competición deriva este Valkyrie LM, una versión prácticamente idéntica pero para uso particular, eso sí no está homologado para conducir en la calle, por lo que será básicamente un vehículo de carreras personal, disfrutable el circuito de Fórmula 1 y compatibles con esa categoría.

El Valkyrie LM cuenta con el mismo kit aerodinámico que el modelo de carreras, por lo que mantiene la apariencia de Batimóvil con la gran ala trasera y el spoiler frontal. Además cuenta con el mismo motor 6.5 V12 atmosférico fabricado por Cosworth, pero capado a casi 700 hp, a pesar que el Valkyrie normal llega a los 1000 hp. Esto se podría explicar por las ventajas aerodinámicas que posee y porque es más liviano, apenas rozando los 1030 kg y con una tracción trasera.

Por dentro mantiene la configuración de ser para una sola persona, con un asiento en posición central, muy cercano a la posición de manejo de un Fórmula 1. Tampoco cuenta con la electrónica utilizada para restringir algunas capacidades durante la competencia, y el estanque de combustible es más grande para darle mayor autonomía. Los primeros Valkyrie LM serán entregados a partir del próximo año, a un precio no desclasificado todavía.


