Bentley Motors ha revelado su renovado emblema, las icónicas “Bentley Wings”, dando el puntapié inicial a lo que la marca describe como una nueva “revolución” en términos de diseño e identidad visual. Esta reinterpretación de su tradicional insignia, bautizada como la nueva “B alada”, representa apenas la quinta actualización en los 106 años de historia de la firma británica. Su debut oficial será el próximo 8 de julio, acompañado por un vehículo conceptual que anticipará el rumbo estilístico y tecnológico de Bentley hacia el futuro. La fecha también marcará la apertura de un flamante estudio de diseño en la sede central de la compañía en Crewe, Inglaterra.
El emblemático diseño de la “B alada” tiene sus orígenes en 1919, cuando fue creado por el ilustrador F. Gordon Crosby. Desde entonces, ha tenido solo cuatro actualizaciones —en 1931, en los años 90 y en 2002— manteniéndose como un ícono fácilmente reconocible en el mercado. Sin embargo, la marca reconoce que este rediseño presentado ahora representa la transformación más significativa en más de un siglo.

Este nuevo emblema fue concebido íntegramente por el equipo de diseño de Bentley en su sede de Crewe, bajo la dirección de Robin Page, con el objetivo de rendir homenaje al legado de la marca y, al mismo tiempo, proyectar con decisión su visión de futuro. Su debut tendrá lugar el próximo 8 de julio, cuando se presente un concept car especialmente creado para encarnar esta nueva etapa. Aunque no está destinado a la producción en serie, este prototipo cumple un rol fundamental como anticipo del lenguaje estético que adoptará Bentley en sus próximos modelos. Su diseño toma inspiración de un modelo icónico del pasado, pero ha sido reinterpretado para dar forma a una nueva generación de vehículos que buscarán equilibrar tradición y vanguardia.
El nuevo emblema de Bentley busca reinterpretar elementos clásicos como el patrón de diamantes en las alas y la icónica «B» central, pero con un enfoque más moderno y sofisticado. Las alas ahora tienen una forma más definida y angulosa, inspirada en las de un halcón peregrino, mientras que se eliminaron las plumas inferiores para lograr un diseño más limpio. La «B» central fue rediseñada con un acabado de alta relojería, incluyendo un borde de cristal biselado y un marco metálico tridimensional, permitiendo que pueda usarse de forma independiente como elemento gráfico distintivo.
