El modelo más consistente en la línea de Mazda ha sido el Miata, que lleva más de 35 años en el marcado manteniendo su filosofía original, de ser un vehículo sport compacto, priorizando un peso mínimo por sobre un motor más potente, para llegar a una buena relación peso/potencia que le permita ser ágil y divertido en la pista y caminos sinuosos.
La próxima generación, que aparecería a mediados del próximo año como un modelo 2027, podría equipar un nuevo motor SkyActiv-Z de 2.5 litros atmosférico, en lugar del 2.0 actual, o del 1.5 disponible en Europa. La razón para el aumento en la cilindrada va por el cumplimiento a las nuevas regulaciones de emisiones, que para poder cumplir con ellas el 2.0 tendría que ser menos potente y más lento que el modelo actual, lo que claramente no sería algo motivante para quienes piensan en comprar uno.

El nuevo motor de 2.5 litros tendría una potencia entre 200 y 220 hp, más de los 181 hp del 2.0 actual (que llegó hasta 197 hp en una versión exclusiva para el mercado japonés. Lo bueno es que seguirá conectado a una transmisión manual, y el peso del modelo debería estar alrededor de los 1000 kg, que es la meta propuesta por el jefe de diseño Masashi Nakayama.
Algo que queda en un escenario intermedio es el uso de alguna forma de hibridización. En entrevistas anteriores se había dado a entender que la próxima generación del Miata tendría alguna forma de ayuda eléctrica, y la familia de motores SkyActiv Z ya viene preparada para acoplar versiones híbridas, pero eso es peso extra para el vehículo, algo que se está cuidando gramo a gramo en el Miata.

