Durante la semana pasada, varias compañías automotrices entregaron los resultados del primer semestre de este año. El grupo Stellantis debe ser probablemente el menos satisfecho, ya que reportó una caída de ganancias netas del 48% con respecto al mismo período del año anterior, número que dejó en shock a inversionistas y temblando a las marcas del grupo.
Esto porque tras el anuncio, las acciones de la compañía bajaron un 8.2%, lo que implica tomar medidas serias y hacer cirugía mayor en el grupo. El CEO de Stellantis, Carlos Tavares, dijo que las marcas deben comenzar a reportar ganancias, y las que no lo hagan serán descontinuadas, ya que no pueden seguir dándose el lujo de tener marcas que les generen pérdidas. Ni siquiera las marcas históricas estarán a salvo.

Recordemos que bajo el manto de Stellantis existen 14 marcas: Jeep, Dodge, Ram, Chrysler, Fiat, Alfa Romeo, Peugeot, Citroën, Lancia, Maserati, DS, Opel, Vauxhall, y Abarth. Entre ellas hay unas históricas con más de 100 años, como Maserati, Lancia o Chrysler, las cuales corren riesgo de desaparecer por no ser rentables, y que veremos si realmente están dispuestos a tirar del gatillo cuando sea necesario.
De ellas las principales candidatas son DS y Lancia, a pesar que esta última ya tiene anunciada toda la renovación de su flota, que por más de una década estuvo relegada a un solo vehículo en Italia. Otro que se ve amenazado es Chrysler, que a pesar de tener un pasado histórico como uno de los 3 grandes de Detroit, actualmente tiene sólo un modelo en el mercado, sin muchas novedades en el horizonte. Abarth es una marca menor, que se dedica principalmente a modificar modelos Fiat o Alfa Romeo, y que también tiene una rica historia muy arraigada en Italia.

