Volvo es un caso curioso en el mercado a nivel mundial, ya que en algunos mercados está posicionada como una marca generalista premium, mientras que en otros es una marca casi entrada al lujo, compitiendo a la par con marcas alemanas top. Ese es el caso en China, donde los clientes ven a Volvo en el mismo segmento que un Lexus o un Jaguar (antes del derrame cerebral y posterior rebranding).
Pero a pesar de pertenecer al grupo chino Geely, no se ha salvado de algunas alteraciones y falsificaciones. De hecho, ya se ha hecho público el caso de algunos dueños de modelos S60, que por casualidad se dieron cuenta de que algunos componentes de su sistema de audio eran falsificaciones. La clave estaba en el logo de las cubiertas perforadas de los parlantes, ya que la marca Bowers & Wilkins estaba mal escrita, llevando dos V en lugar de una W en Wilkins. Otro detalle estaba en la palanca de cambios, donde el cristal no era retroiluminado.

Estos modelos son los que equipan el sistema de audio premium Bowers & Wilkins de 15 parlantes.Según cuentan los reportes, el local donde compraron los vehículos se negó a hacer un cambio, ya qu según ellos la diferencia era casi indistinguible, y el sistema de audio seguía sonando bien.
Pero esto no terminó ahí, ya que al hacerse conocido el caso, aparecieron más dueños de otros modelos de Volvo con parlantes “Bowers & VVilkins” o “Bovvers & Wilkins», por lo que ya tendrían que tomar acciones en conjunto con la marca de audio, que era la que estaba teniendo problemas de falsificaciones. Esperemos que el próximo tope de gama ES90 no venga con pantallas táctiles Sorny o Panaphonics.
