Mercedes-Benz actualiza a nivel global dos de sus SUV más importantes: GLE y GLS. Se trata de una profunda actualización (facelift) donde el foco está puesto en mejorar la experiencia a bordo, sumar más tecnología y reforzar el confort, manteniendo ese concepto de “bienvenido a casa” que la marca busca transmitir en este tipo de modelos.
La presentación además estuvo marcada por un hito relevante: cinco millones de vehículos producidos en la planta de Tuscaloosa, en Estados Unidos, siendo justamente el GLE la unidad encargada de alcanzar esta cifra.
Dentro de esta dupla, el Mercedes-Benz GLS se mantiene como el “Clase S de los SUV”, mientras que el Mercedes-Benz GLE continúa siendo uno de los pilares comerciales de la marca a nivel global. A esto se suma el Mercedes-Benz GLE Coupé, que conserva su propuesta más deportiva.
Mercedes-Benz GLS
El GLS da un paso adelante importante y refuerza su rol como buque insignia. La gran novedad es la incorporación del sistema MB.OS, que integra inteligencia artificial y permite actualizaciones inalámbricas, dejando al SUV en constante evolución.
En el interior, el salto es evidente gracias a la MBUX Superscreen, una superficie de vidrio que integra tres pantallas de 12,3 pulgadas, junto a un sistema de entretenimiento trasero más avanzado, pensado para viajes largos.
En lo mecánico, también hay mejoras relevantes. La gama mantiene motores de seis cilindros en línea y un V8 biturbo, pero con ajustes clave. El GLS 580 4MATIC ahora incorpora tecnología mild-hybrid de 48V, aumentando su potencia de 509 a 529 Hp y elevando el torque hasta 750 Nm, disponible entre 2.500 y 4.500 rpm.
Por su parte, el GLS 450 4MATIC mejora su respuesta con un incremento de 12% en el torque, alcanzando los 560 Nm, lo que se traduce en una conducción más ágil y contundente.
En seguridad, el GLS suma un completo sistema que contempla múltiples sensores, radares y cámaras, mientras que el sistema MBUX permite interacciones más naturales e integra navegación con Google Maps.
A nivel de diseño, los cambios son sutiles: nuevo frontal, firma lumínica con diseño de estrella y mayor presencia visual. Incluso, en algunos mercados, la estrella del capó puede ir iluminada. En el interior, el lujo se mantiene como protagonista con siete plazas reales.
Mercedes-Benz GLE
Por su parte, el GLE evoluciona manteniendo su rol como uno de los pilares de la marca. La actualización apunta a lo que hoy importa: más tecnología, mejor eficiencia y una experiencia de uso más intuitiva.
Al igual que su hermano mayor, incorpora el sistema MB.OS, con actualizaciones remotas y una interfaz más fluida. La MBUX Superscreen también dice presente, junto a un asistente virtual más avanzado y una integración completa con servicios digitales como Google Maps.

En diseño, los cambios son discretos pero logran refrescar su imagen, con una nueva firma lumínica y una parrilla más protagonista. En el interior, mejora la calidad percibida y suma elementos que elevan la experiencia diaria, como un techo panorámico de gran tamaño de serie y un sistema de purificación de aire más eficiente.
En el apartado mecánico hay novedades importantes. La gama fue optimizada y ahora todas las versiones cuentan con tracción total 4MATIC y caja automática de nueve marchas. Los motores de seis cilindros incorporan tecnología mild-hybrid de 48V.

Además, Mercedes-Benz decidió simplificar la oferta eliminando el híbrido enchufable diésel, apostando por una electrificación centrada en gasolina. Aquí destaca el GLE 450e, que ahora supera los 450 Hp (antes contaba con 380 Hp) y ofrece mejores prestaciones sobre todo en aceleración ya que ahora hace el 0 a 100 km/h en 5,6 segundos (antes 6,1 segundos). Mantiene su autonomía en modo EV con 106 km.
La gama se completa con opciones diésel y gasolina más tradicionales, además de versiones más radicales como el GLE 580 con motor V8 biturbo. Y como es costumbre, Mercedes-AMG sigue presente con su poderoso y efectivo motor seis cilindros 3.0 litros biturbo, pero cada cada versión con roles diferentes: la microhíbrida (MHEV) con 449 caballos y la híbrida enchufable (PHEV) con 585 Hp. Su autonomía en modo 100% eléctrico es de 93 km.













