En medio de todas las novedades que vieron la luz durante el Salón de Shanghái, una de las que más llamó la atención fue la del Lynk & Co 900, un SUV PHEV de 5.2 metros de eslora. Y es que se trata del nuevo buque señuelo del fabricante chino, convertido en la última demostración de músculo, eficiencia, tecnología, diseño y confort. El Lynk & Co es el vehículo que estrena la plataforma SPA Evo, que es una arquitectura de las llamadas cell-to-body, caracterizada por resguardar por completo la presencia de las baterías.

El nuevo referente de la firma Lynk & Co cuenta con medidas dadas por 5.240 mm de largo, por 1.999 mm de ancho y 1.810 mm de alto, con una destacada batalla que alcanza los 3.160 mm. Su disposición de plazas en formato 2+2+2 no solo habla a las claras de una gran comodidad interior, sino que desde la compañía destacan que el vehículo cuenta con unos asientos centrales que pueden desplazarse longitudinalmente hasta 550 mm, mientras que la última corrida lo hace hasta en 125 mm, detalles inéditos en el segmento. Lo que es más: mediante un botón, las dos plazas de más largo recorrido pueden incluso voltearse por completo, de manera que crear una especie de living a bordo. Para acceder al Lynk & Co 900 los ingenieros diseñaron una pisadera retráctil, al más puro estilo de las camionetas full-size estadounidenses.

También para las segunda y tercera fila llaman la atención los botones de los asientos eléctricos, dispuestos siempre en los paneles exteriores a la usanza de los asientos business de los aviones. Asimismo, desde el techo se puede desplegar una gran pantalla en formato wide de 30 pulgadas, que puede proyectar desde películas hasta documentales, utilizando la app preferida. El audio se distribuye dentro del habitáculo mediante un conjunto Harman Kardon de 31 altavoces. Por otra parte, la extensión de la consola central dispone de un mini refrigerador con capacidad de 9 litros.
En la primera fila de esta especie de limusina para seis, se cuenta con una pantalla central/lateral (también apropiada del lado del copiloto) de 30″, dos cargadores de tipo inductivo y un volante multifunción ajustable de manera totalmente eléctrica. Para el conductor existe un cuadro de instrumentos en forma de tira de 12.6 pulgadas, el que se complementa con un Head-up Display.
En materia de confort a bordo, más allá de lo antes señalado, el Lynk & Co 900 exhibe un andar realmente premium. Su suspensión neumática de doble cámara da la sensación de ir flotando, incluso al estar sentado en la última fila de asientos, que, dicho sea de paso, tiene un espacio para las piernas en el orden de la segunda corrida de un clásico SUV de seis o siete plazas.

En el aspecto mecánico, el Lynk & Co 900 no desentona. Está impulsado en el mejor de los casos por una sociedad dada por un motor turbo gasolinero de 2.0 litros, que entrega 251 Hp, acompañado de un propulsor eléctrico delantero que aporta 165 Hp y dos en el eje posterior que suman 215 Hp a una fórmula total de 845 caballos de potencia. El modelo emplea una batería de 52.38 kWh de capacidad, de manera que el vehículo recorre hasta 1.443 km cuando está a pleno.
El Lynk & Co 900 -que cumple aquel manoseado anhelo de las tres filas de asientos realmente funcionales y cómodas al extremo- está recién debutando en China, pero desde Tattersall Automotriz adelantan que su arribo al país podría darse en el mediano plazo. Al menos, lo claro es que los ejecutivos quedaron con una muy buena sensación durante el test drive organizado por la marca en las calles de Hangzhou…
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