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Situados justo en la mitad del verano, muchos chilenos copan las diferentes carreteras de las 16 regiones del país, ya sea porque van o regresan de sus días de vacaciones. Y no recorren poco, puesto que es natural que quienes vivan en el norte quieran visitar el sur y, por contrapartida, los que residen en el sur vayan más a las zonas norte o central. Es por ello que en Rutamotor -junto con la expertise del especialista Vistony– te contamos de los principales puntos que debes revisar antes de ponerte en marcha y lanzarte a la aventura.

- Para nadie es un misterio que hay una relación directa entre el desempeño del motor -y la economía que brinde el vehículo- con la calidad y el tipo de aceite que se esté utilizando. Si se emplea un aceite con numeración diferente a la recomendada por el fabricante o bien uno de mala calidad, se producirá un inevitable mayor desgaste (las piezas entran en fricción y se acelera su deterioro). Por supuesto que debes revisar que el aceite esté a nivel y que no se presente demasiado oscuro ni espeso. Aprende aquí cómo elegir el lubricante adecuado para tu vehículo.

- Los neumáticos serán siempre tu único contacto con el suelo. No solo debes revisar que estén a la presión correcta (indicada por el fabricante). Asegúrate igualmente de que no estén excesivamente desgastados -si puedes insertar una moneda y ver casi toda la cara de la figura, es hora de cambiarlos- ni que tengan huevos (puedes inspeccionar visualmente el perfil exterior y, por el lado interior, pasar la mano en busca de anomalías). ¡Ah! Y no olvides el neumático de repuesto. De nada sirve si está desinflado cuando más lo necesitas.

- Otro punto importante: Es siempre recomendable salir con el estanque lleno y, por supuesto, con la bencina que también el fabricante recomienda (respecto del octanaje). Como te hemos contado en Rutamotor, repostar con una gasolina de menor octanaje solo te asegurará problemas a futuro, al producirse una detonación anticipada y no prevista dentro de los cilindros. Relacionado con esto mismo, es muy útil que evites circular con la reserva (esto solo propicia la entrada de pequeñas impurezas al motor).

- Tan relevante como los numerales anteriores, aparece el de chequear los niveles del resto de fluidos. El primero a inspeccionar es el del refrigerante, que es esencial para que el motor trabaje siempre a una temperatura óptima. Si el líquido refrigerante no reúne las cualidades para soportar el clima podría producirse una elevación de la temperatura de trabajo del motor, con los riesgos que ello conlleva. Jamás se debe agregar agua de la llave a este depósito, puesto que se exponen los componentes a la corrosión. También ponle ojo al nivel de agua y detergente del limpiaparabrisas. Parece menor, pero ver bien es una prioridad absoluta.

- Las luces son un must si pretendes salir a la carretera. Está altamente recomendado que revises toda la iluminación: faros frontales, traseros (incluidas las luces de la patente), intermitentes y los focos de reversa, si es que algún familiar o amigo te ayude. ¿Circular de noche sin una luz frontal? Es peligroso porque ves menos y, además, los demás automovilistas te confundirán a distancia con una moto.

- Por último asegúrate de que la batería sigue trabajando en un rango aceptable. La gran mayoría tiene una vida mínima útil de un año y medio a dos años. Como recomendación, se deben revisar que los bornes estén limpias -puedes eliminar impurezas con agua recién hervida- y debidamente apretadas.
